La nueva sensación de la salsa es un mariachi y la nueva sensación del mariachi es un ensamble de Brooklyn.

En un mundo tan cambiante como el de la música, esta aparente divergencia no debería sorprendernos, pero lo hace. El grupo en cuestión es una banda femenina llamada Flor de Toloache. Su nombre hace referencia a la famosa planta mexicana de propiedades curativas, pero que también ha servido para preparar pociones esotéricas. En las botánicas o tiendas santeras de Nueva York se la prescribe como la planta del amor, porque puede atraer al ser amado en medio de un embrujo y ensoñación.

Pero vamos a la música. La relación con la salsa es por su origen neoyorquino, por supuesto. Los latinos de las nuevas generaciones de los condados de Nueva York crecieron escuchando salsa, y de allí que a la hora de formar un mariachi, una troupé o un soundsystem, sus creaciones tengan en la salsa un antecedente directo. Flor de Toloache se ha hecho famoso por su versión de Las Caras Lindas, la famosa canción sobre la negritud que escribió el bardo puertorriqueño Tite Curet Alonso, y cantó en 1978 El Sonero Mayor, Ismael Rivera.

Yo me crié en Puerto Rico escuchando salsa y merengue, y mucha música latinoamericana, y siempre tuve la intención de mezclar géneros”, dijo alguna vez Mireya Ramos, cantante y violinista nuyorican (puertorriqueña radicada en NYC), y fundadora de la banda. Lo mismo opinan Shae Fiol, cantante e intérprete de vihuela de origen cubano; Julie Acosta, trompetista de origen dominicano; y Eunice Aparicio, quien toca el guitarrón, de ascendencia mexicana.

Esa es la base, pero Flor de Toloache es tan elástico como lo puede ser la multiculturalidad de Brooklyn, y se puede ampliar a quinteto, a noneto o a mariachi completo. Así podríamos encontrar a Luisa Bastidas, violinista de Cali; Sita Chay, violinista de Seul; Marilyn Castillo, guitarrista de Brooklyn; Claudia Valentina, guitarrista y cantante del D.F.; Domenica Fossati, flautista y cantante de Miami; Solange Prat, cantante de Buenos Aires; Jacquelene Acevedo, percusionista de Toronto; Jackie Coleman, trompetista de Indianapolis; o Rachel Therrien, trompetista de Rimouski.

Los amantes de la salsa tienen opiniones encontradas con estas versiones mariachi de sus canciones de culto. Pero ganan los que votan a favor, y es que basta escuchar la perspectiva desde la que estas chicas enfocaron El Día de Suerte, testimonio de vida de la leyenda de la música, Héctor Lavoe, para darse cuenta que hay un gran trabajo detrás. Ese trabajo nació en 2008 cuando Mireya Ramos, quien se había criado en el restaurante de comida mexicana que regentaban sus padres en San Juan de Puerto Rico, decidió fundar el grupo.

¿Y los amantes de la música de mariachi? Pues Flor de Toloache se dio a conocer en formato trío con una publicidad del protector labial ChapStick. Era un tema funk con instrumentos de mariachi y los puristas les dijeron de todo. Hoy en día, con su nominación al Grammy en 2015 al Mejor Disco de Música Ranchera y en 2017 al Mejor Álbum de Música Ranchera/Mariachi, esas voces se han acallado. Y es que Flor de Toloache no sólo hace versiones de salsa, sino también de bolero y música rock y pop (Nirvana y Led Zeppelin), una joya en ciernes.

Quien si ha creído incondicionalmente en ellas ha sido Jacob Plasse, director de la banda Los Hacheros y alma mater del sello discográfico independiente Chulo Records. El salto de la banda al disco era cuestión de tiempo y de trabajo y Plasse se encargó de ello. La producción del álbum Las Caras Lindas fue de Felipe Fournier y la asesoría de Sonia Montez. El álbum está incluido ahora, como no, en la lista de Future Beats de Radio Gladys Palmera.

Y luego están los vídeos. Hay un vídeo de Jenny Schweitzer sobre ellas, que parte de sus casas en Brooklyn y Queens para acabar tocando en la estación de metro de Times Square, frente a la mítica tienda Record Mart, que dirige Harry Sepúlveda. El vídeo hace parte de la serie documental Rhythm in Motion.

El más conocido, sin embargo, es el medley Las Caras Lindas / El Día de Suerte, que rodó Forest Erwin para Fania Records, el sello que hizo de la salsa la marca universal de la música del Caribe urbano. En este vídeo Flor de Toloache recorre un mercado de barrio, que parece simbolizar la vieja actividad de un sitio donde suelen presentarse: La Marqueta, el famoso mercado del Spanish Harlem para muchas generaciones latinas, hoy convertido en centro cultural.

La cineasta Sonia Fritz, por su parte, quiere rodar un documental y está en fase de crowfunding. Se titula Mariachi with Pants y hace un recorrido de Nueva York a California, tratando de mostrar esas facetas de la cultura hispana tan diversa en Estados Unidos. Al fin y al cabo lo que hacen es mariachi y en el sentido etimológico del término, viene del francés Mariage, que significa matrimonio.

Con el mariachi, tal y como lo demuestran los vinilos de Colección Gladys Palmera, se han casado el fox-trot, el beguine, el bolero, el tango, el twist, la cumbia y hasta el rock and roll. ¿Porqué no la salsa?