Lila Downs, cronista de la realidad latinoamericana

Por Darío Manrique. Publicado el 22 de julio de 2015

La cantante oaxaqueña visita España para presentar ‘Balas y chocolate’, un disco que afronta sin miedo temas difíciles en un rico contexto musical. 

 

Puede ser pura sugestión, pero al escuchar la voz de Lila Downs uno parece estar conectando con la tierra mexicana en toda su profundidad, desde los tiempos prehispánicos hasta la modernidad. Conseguimos encontrarnos con Lila Downs al inicio de su extensa gira española, que hará una parada en el festival Pirineos Sur el próximo día 25 para presentar su nuevo disco, Balas y chocolate.

En ‘Balas y chocolate’ hay una variedad de géneros (ranchera, rock, cumbia, rap, klezmer…) que ya es marca de la casa. Parece que tienes cero prejuicios a la hora de incluir diferentes músicas en tu obra. 

Me inquieta, me aburre un poco cantar puras rancheras. La verdad es que el disco se hizo como en talleres, con la banda. Creo que nunca había participado tanto la banda, con sus opiniones sobre géneros y así. Empezamos a grabar en Austin (Texas) y seguimos en la Ciudad de México. Quedamos muy contentos.

Hay en el álbum cierta intención panlatina. Es decir, centras el foco en la situación mexicana, pero en temas como ‘La patria madrina’ o el que le da título lo amplias al resto de Latinoamérica, ¿no?

Sí, claro. En Latinoamérica estamos viviendo una crisis de la moralidad, de nuestros líderes, por una parte, y por otra una realidad difícil con las instituciones de justicia. Quisiéramos señalar con el dedo y decir es culpa de él o de ella, pero no es tan fácil. La culpa es de muchas cosas. Cambiar lleva muchos años, pero creo que estamos en un buen momento para darnos cuenta y poder hablarlo y poder cantarlo.

Ese señalar con el dedo no sólo está presente en la canción ‘La patria madrina’, también en el videoclip, muy potente visualmente.

Sí, en específico quería referirme a la desaparición de 43 normalistas [en Iguala, septiembre de 2014], que fue como la gota que derramó el vaso para la mayoría de mexicanos. Ya tiene años que estamos con estas noticias graves de la violencia y desapariciones, pero no se le da seguimiento a estas historias.

 

Cantas ese tema con un tono especialmente grave en tu voz. ¿Una decisión consciente o te salió así?

Quizá me salió por el mensaje, que tiene que ver con la patria, con la revolución y la independencia. Si miramos atrás, los países latinos siempre estamos celebrando nuestra independencia de España, pero ¿con que fin? Qué alegre, pero ¿y luego? Entonces sí, hay algo de urgencia, de enojo y reproche.

En ‘La patria madrina’ te acompaña el colombiano Juanes. ¿Cómo fue el encuentro?

A Juanes lo conocí hace algunos Grammys y es una persona consciente, que tiene una historia con la canción comprometida y grandes temas como A Dios le pido. Esta vez me lo encontré, me cogió del brazo y me dijo: “Lila, ya estoy listo, invítame”. Esa fue la entrada automática para hacer este tema. Quería ir de la mano de algún latinoamericano que tuviera que ver con la misma historia, y desafortunadamente Colombia ha padecido males similares a los de México.

Otro de los asuntos que se tratan en ‘Balas y chocolate’ es la muerte, entendida a la manera mexicana, en canciones como ‘Una cruz de madera’ o ‘Son de difuntos’.

Sí, porque es alegre. El folclore permite que juegues con conceptos muy densos. Son poéticos, pero también se juega con ellos, se tiene un diálogo. En el rock se hace también, de una manera distinta, cada género lo hace a su manera. Traté de ser verdadera al folclore en ese sentido. A mi esposo le dijeron que posiblemente se petateaba [morirse], como decimos nosotros, y sigue aquí vivito y coleando. Pero al principio pensé en componer versos dirigidos a ella, a la parca. “Escoges a quien quieres y te los llevas”. Es la reacción que uno tiene, pero con orgullo ante todo y con fuerza, sin decaer. Espero que el disco sea divertido, creo que es muy bailable.

El 1 de noviembre te vas a presentar en el auditorio de México DF. ¿Será un concierto especial, relacionado con la fiesta de difuntos?

Sí, porque en México se acostumbra a estar con la familia, la gente se encierra, es como en las fechas de la Pasión. Pero es una buena ocasión de pedirle a los difuntos ayuda y ofrendarles chocolate y un mezcal, comer con ellos. Ir al panteón, los que podemos visitar a nuestros difuntos más cercanos, en mi caso mi abuela y mi padre.

 

Creo que en el álbum hay al menos un par de temas (‘La promesa’ y ¿Cuándo tú me tocas’)que provienen de un proyecto de musical de ‘Como agua para chocolate”, de Laura Esquivel.

Originalmente, hace más de cinco años, cuando vivíamos en Nueva York, estábamos componiendo temas para esta obra de Laura Esquivel, pero lo dejamos. Sigue la pieza, creo, pero no sé de ella. Y me quedaron apuntes y una inquietud que tiene que ver con mi punto de vista sobre la historia y el origen del cacao. Incluso en la antropología se habla poco de eso, pero sabemos que viene de muy atrás, de 1.500 antes de Cristo los vestigios más antiguos, y de la cultura olmeca. Quise habar de la migración de los niños que salen de lugares como Honduras, Nicaragua o El Salvador, esa es la ruta del cacao, digamos, y el origen del cacao. Es contrastante que ahora los niños salgan a trabajar y sufran vidas tan terribles con la migración.

En ‘Balas y chocalate’, además de Juanes participa Juan Gabriel, mito de la canción romántica mexicana, pero venías de un disco colaborativo como ‘Raíz’, con La Niña Pastori y la argentina Soledad Pastorutti. ¿Cómo fue la esperanza… perdón, la experiencia?

Sí, fue esperanza también [risas], fue de verdad porque son mujeres muy positivas y emprendedoras. Trabajar en equipo fue un reto al principio, por ser de culturas tan diferentes, pero al final terminamos como una familia.

He leído que tienes en mente hacer un disco de boleros. ¿Cómo va el proyecto?

Igual lo hago, pero siempre a mi manera, y retomando también otros géneros: el reggaetón, la bachata o la milonga, que me encanta. Ojalá pudiera invitar a algún artista flamenco, siempre ha sido mi inquietud, pero a ver si se dejan, son difíciles.

¿Cómo encaras esta larga gira española de diez conciertos? 

Muy orgullosa y contenta de estar de nuevo aquí, y encantada con la comida y con el vino, como siempre.

Puedes consultar la gira de Lila Downs aquí.