por Andy Grey

Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón 
William Shakespeare 

Eran las doce y media de un día corriente. Ella se encontraba en una de esas habitaciones acristaladas que se usan normalmente como salas de reuniones en las empresas. Se había tomado unos minutos para aislarse del fragor de la redacción del periódico, donde, por falta de espacio, los reporteros y articulistas estaban dispuestos de forma enfrentada. En los últimos días, las suspicacias había crecido significativamente; ella tenía que hacer pública una trama de sobresueldos ilegales y se sentía observada cada vez que levantaba los ojos del teclado de su ordenador. Miradas que antes no habrían significado nada, ahora se les clavaban en las córneas y la dejaba con la mosca tras la oreja. Los temores no parecía infundados ya que corría por la redacción el rumor de algún topo que haría todo lo posible por desacreditarla. En aquella pecera se sentía protegida, lejos de las miradas de sus compañeros o al menos eso pensaba…

Situaciones así son corrientes en la vida común, esta la hemos narrado un poco al extremo pero quién no ha interpretado una mirada como un signo de desconfianza y solo con ese gesto, ha sentido un vértigo que pocas palabras provocan. Es lo que se denomina Opia. Y es que la mirada puede ser tan devastadora como la metralla. Sea como sea, DJ Andy Grey se quita la venda de los ojos y selecciona un contingente musical que si lo bailas como tú sabes, vas a acaparar todas las miradas.

Comentarios |0

Compartir

Programas relacionados