Las Yumbeñas

Es el último sábado de agosto del 2015 y de una casa de ladrillo, fachada amplia, dos pisos, ventanas y puertas metálicas de bordes blancos en Teusaquillo -uno de los barrios más tradicionales de Bogotá-, se alcanzan a escuchar gritos viscerales, guitarras estridentes, bajos regordetes y baterías ejecutadas con rencor.

Adentro de Rat Trap, una de las casas culturales, eje fundamental de la cultura DIY y columna vertebral del underground local en la última década en la capital colombiana, está tocando, entre otras bandas, Las Yumbeñas, el trío formado por Daniela Parra, Laura Vargas y Juan Cristancho. El ambiente sudoroso, las paredes negras, la adrenalina que quiebra el cuerpo en un baile amorfo y libertario hace parte del paisaje, mientras de fondo los covers de Jessy Bulbo, Los Estómagos, Miranda o Leonor SS invitan a gritar cuando las guitarras se callan, al final de cada canción.

La anécdota, aunque irrelevante, es el reflejo de una de esas noches, durante los primeros toques, de una de las bandas que hoy, cuatro años después, tiene el sello de ser parte de la génesis de un movimiento que ha logrado consolidarse como la nueva sangre del indie colombiano. Y una de las voces fundamentales de esta generación.

Quemarlo Todo Por Error
Quemarlo Todo por Error (foto: S. Lizarazo)

Mientras Uptown Funk de Mark Ronson y Bruno Mars, Thinking Out Loud de Ed Sheeran y See You Again de Wiz Khalifa y Charlie Puth estaban en la cima de popularidad del Hot 100 de Billboard, en Colombia durante el 2015 Bomba Estéreo publicaba su disco Amanecer, Los Pirañas salían con La Diversión que Hacía Falta en mi País, Siddesteper con Supernatural Love, Métricas Frías con Serenatas Sin Mariachi, Mr Bleat con Los Lobos, Kali Uchis con Por Vida, y Los Compadres Recerdos con Superputa. Esto sólo por hacernos una idea del panorama amplio y variopinto, con la consolidación de la nueva música colombiana y la emergente nueva sangre del rap de Medellín, la tropicalia rara y el punk satírico. Mientras tanto, las calderas del under seguían ardiendo y empezaba a surgir este movimiento melancólico y ansioso que refleja el sentir de una adolescencia, que pone en canciones ese agobio emocional.

El crítico musical Juan Antonio Carulla, quien ha acompañado a este movimiento desde sus inicios y ha dedicado su canal de YouTube, El Enemigo, para reseñar la escena alternativa colombiana, dice sobre el impacto y la importancia de Las Yumbeñas, que fue de las primeras de este nuevo parche en hablar de tusas, hablar de amor, de tener ansiedad, estar triste y eso complementado con canciones muy pegajosas. Eso es una combinación muy épica, porque la gente joven empezó a escuchar Las Yumbeñas porque se sentían muy identificados con eso. Y esto en relación con la oferta de bandas que  rodeaban la escena en ese momento, entre 2015 y 2016, dio lugar a que se empezara a construir la fortalecida industria alterna que conocemos hoy.

Hay algo que vale la pena decir y es que si bien la etiqueta común que acompaña a esta historia es el indie, las bandas que hacen parte de esta nueva ola, aparte de compartir escena y público, no comparten un mismo sonido. No se trata de esa concepción de bandas internacionales que parecen salidas de la misma fábrica y que en ocasiones cuesta diferenciar entre unas y otras. La diferencia aquí viene desde el gusto que se instala en la influencia que va de clásicos de la «música de plancha» a Death Grips; del math rock al indie latino; de bandas como Perras on the Beach, Luca Bocci, El Cómodo Silencio de los que Hablan PocoUsted Señálemelo, a bandas locales como Espinoza, Los Maricas, Isla Tortuga o Corriendo; aunque también mucho de Radiohead, Foals, The Strokes, Mac Demarco o Metronomy. Un panorama amplio y variado en el que los elementos que se toman no son una apropiación pretenciosa del anglo, sino una construcción propia de esos sonidos, con el español como bandera y con la realidad local como incentivo.

Es la navidad de 2017 y desde la ventana sin cortinas de un apartamento en Bogotá se ven imponentes los cerros orientales, una terraza solitaria y el techo descuidado del Coliseo El Campín, que hoy en día es el Movistar Arena, uno de los escenarios más modernos de la ciudad. Nicolás y Los Fumadores toca Bailando Triste, mientras cae la tarde y se encienden las luces navideñas que adornan el escenario improvisado, con los presentadores improvisados de un especial navideño improvisado del que hacen parte también Las Yumbeñas y Quemarlo Todo Por Error. La idea, me cuenta Santiago Alejandro Molina, vocalista de esta banda y creador del proyecto audiovisual Rompeolas, era salir del formato live sessions y proponer algo interesante más allá de una sola canción. Era una propuesta distinta para afianzar a la gente con las bandas, que interactúen y vean lo que está pasando en su ciudad.

Y justamente esta era una celebración de lo que estaba pasando en la ciudad; esa escena cada vez más condensada que desde 2016 se encontraba cada fin de semana en lugares como Rat Trap o Relámpago, una casa abandonada en Galerías, una zona comercial de la ciudad. Pero también Casa Zeb o el Espacio KB, al que no le cabía un alma en el lanzamiento de Como Pez en el Hielo de Los Fumadores, -otro momento épico en la memoria de la escena-, el extinto auditorio Lumiere, la Casa Ensayo. Más recientemente lugares como Casa Valhala y El Chamán, los apartamentos de amigos, la terraza de la Colsujaus o La Casa del Alba, donde se organizan evento más privados y donde también rematamos frecuentemente, como cuentan Las Yumbeñas.

Si durante 2015 y 2016 se dio la génesis de varias bandas motivadas por sus influencias y lo que estaba sucediendo en la ciudad, durante 2016 y 2017 empezaron a verse los frutos de esa incipiente nueva sangre que quedaría materializado en discos como Omellete Du Fromage de Corriendo, unos de los referentes de la capital paisa. También Me Cansé de Llorar Voy a Vomitar de Las Yumbeñas, Habitación de Flagelos en C y La Luz que Dejaste Regar de Margarita Siempre Viva, uno de los fenómenos más grandes de Bello, Antioquia. Y más adelante, en 2018, Como Pez en el Hielo de Nicolás y Los Fumadores y Cuánto Más Hemos Perdido (Yo ya Perdí la Cuenta) de Quemarlo Todo Por Error, una discografía básica para introducir a esta nueva escuela que se encontró a sí misma en los proyectos de gente que provenía de otras ciudades y de otros lugares de la misma ciudad. Y en este proceso de apoyo mutuo, se ha fortalecido al punto de manifestarse en sus propios espacios como el Festival Nada Tiene Sentido y No Me Importa, que se llevó a cabo por primera vez en 2017 con Los Maricas, Quemarlo Todo Por Error, Manniax, CARA, Bliss, Nmzge Malva, Fauces y Las Yumbeñas, en el que fue el lanzamiento de su primer disco. Luego, en 2018, el festival se realizó en Bogotá y Medellín con bandas como Los Pistoloss, Stailmic, WYK, Bloop, Babelgam, Agua Mala y las bogotanas Nicolás y Los Fumadores, ha$lopablito, Bliss y Quemarlo Todo Por Error, que se presentaron el La Pascasia en Medellín.

Y todo esto es relevante y viene al caso, porque una iniciativa DIY (Do It Yourself/Hazlo Tu Mismo), cuyo propósito era integrar crews de distintos lugares, tiempo después vio su potencia en festivales como el Hermoso Ruido y el Festival Estéreo Picnic. Su curaduría incluyó en 2018 y 2019 respectivamente la participación de varios de estos nombres, que poco a poco y con un nicho cada vez más grande, fueron haciendo a Bogotá suya, derritiendo su ansiedad social, su melancolía y sus sentimientos más banales e historias más rutinarias, en un soundtrack para soportar y sentirse parte de esa otra tanta gente que deambula por la vida con la incomodidad de crecer.

Si algo queda claro, no sólo con esta, sino con la mayoría de escenas musicales en Colombia, es que estamos viviendo los años más fértiles en la creación artística en décadas. Lo latino está en la lupa de la industria y aunque lo comercial es lo que está teniendo mayor visibilización, el nivel de lo alternativo es quizás uno de los atractivos más importante para los festivales del mundo. Cada vez es más grande la cuota de artistas emergentes que pisan tarimas como la del Festival Estéreo Picnic en Colombia, el Vive Latino en México o toda la variedad que hace parte de Glastonbury, como el Silver Hayes. Y esto ha motivado también, no sólo la consolidación, sino el crecimiento y las nuevas olas de una misma escena.

Babelgam
Babelgam (foto: Laura Jiménez y Kimberly Santana)

A esta nueva sangre de bandas que no superan los 25 años, ya se han venido sumando bandas de post-adolescentes que oscilan entre los 17 y los 21 y que de manera orgánica, pero sobretodo muy rápida, se han encontrado y unido bajo una misma familia, en donde el guitarrista de una banda, es el vocalista de otra y guitarrista de una más. Así se crea, no sólo una unión que nace de compartir en los mismos eventos, sino un apoyo comprometido con su fortalecimiento. De esta familia (o colectivo de artistas) bautizada como Adelante AWFG, aparecen bandas como Distimia Agorafóbica, Bonanza Firulais, La Hermanastra Más Fea, Los Dinosaurios Murieron Ayer y Ángel Dumile, un movimiento que entre 2018 y lo que va de 2019 han publicado sus primeros EPs. En ellos resalta nuevamente la ansiedad, el temor de encontrarse solo en espacios abiertos, la depresión de la adolescencia, una búsqueda en la introspección, en paisajes sombríos donde habita también la exploración tanto musical como lírica, a veces más simple y a veces más compleja como el caso de Babelgam. En pleno 2019 esta ha sido la banda revelación, no sólo por el poder impecable de su música, sino por las rupturas de su performance, su estética y esa luz que resplandece por su rareza, pero que invita a descubrir más.

Podríamos entrar a analizar los universos paralelos que se abren en las composiciones nostálgicas y cristalinas de Margarita Siempre Viva, la ciudad afanosa y banal de Nicolás y Los Fumadores, la emocionalidad ruda y ruidosa de Las Yumbeñas, la fragmentación del adolescente que no quiere crecer en las canciones de Distimia Agorafóbica o Los Dinosaurios Murieron Ayer, o la oscura inestabilidad de Babelgam; pero es un proceso tan íntimo, que es mejor que lo descubran ustedes aquí abajo:

Playlist

1. Las Yumbeñas – Melancólica
00:00:19
2. Nicolás y Los Fumadores - Bailando Triste
00:02:35
3. Quemarlo Todo Por Error - Ey Nena
00:06:49
4. Margarita Siempre Viva - Desazón (Cuando te Miraba)
00:10:45
5. Los Dinosaurios Murieron Ayer - Lunes Muy Domingo
00:15:13
6. Babelgam – Túnel
00:17:12
7. Las Yumbeñas - En Realidad No Eras Tan Cool
00:20:43
8. Nicolás y Los Fumadores - Triste Otra Vez
00:23:12
9. Quemarlo Todo Por Error - El Tiempo Perdido
00:27:35
10. Margarita Siempre Viva - Los Días Apacibles
00:33:26
11. Distimia Agorafóbica – Cayendo
00:36:32
12. Corriendo - Debimos Conocernos Más
00:40:30
13. Bonanza Firulais - Cambiar No Sirve para Nada (Pero Yo Sigo Intentando)
00:42:41
Comentario

Interesante el contenido , me queda un sin sabor el tema de los festivales locales que tanto se engrandecen en colombia , festivales que en muchos casos no le pagan a las bandas nacionales , chevere la nota , hablar de colombia pero tambien deja en el aire reflexiones que no nos gusta hacernos .

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