El negro Chombo
Este álbum es de 1977. Bastante agua había corrido y bastante faltaba por correr en la trayectoria de Ángel Tomás Olivencia Pagán, es decir, de Tommy Olivencia, uno de los más carismáticos e innovadores protagonistas de la salsa manufacturada en Puerto Rico. Nacido el 15 de mayo de 1938 en la emblemática zona de Villa Palmeras en Santurce, Puerto Rico, se inició como vocalista a los 16 años para luego pasar a la trompeta como el instrumento que se convertiría en su pasión y que estudiaría con ahinco hasta no solo llegar a ser reconocido como un instrumentista sino un excelente Director de orquesta, de su orquesta, La Primerísima, descubridor de grandes talentos, y buena gente. A su orquesta la llamaban “La escuelita” porque de verdad que ahí, dicen los músicos, se aprendía. No solo se aprendía, y es que Olivencia siempre tuvo un ojo clínico para escoger y pulir voces que pasaron por su orquesta y adquirieron fama continental como Frankie Ruiz, Gilberto Santa Rosa, Lalo Rodríguez, Marvin Santiago, Héctor Tricoche, Paquito Guzmán y Chamaco Ramírez, entre otros.
Para este álbum, Tommy Olivencia no dudó en darle el título del tema que lo abre: El negro chombo, en clara manifestación de afecto y reconocimiento a Julio Ernesto Estrada, Fruko, de Colombia y a la voz que dio a conocer el tema: Joe Arroyo.
Acotamos que el término Chombo está referido a los negros de habla inglesa en el Caribe, muchos de los cuales salieron desde las Antillas hacia Panamá y Colombia. Uno de esos Chombos fue el padre de Joe Arroyo, a quien le fue dedicada la pieza.
El álbum tiene rasgos muy interesantes, comenzando por los arreglistas Luis "Perico" Ortiz, Luis García y el tresero Máximo Torres. También está el detalle de dos gigantes en los coros: Santitos Colón y Yayo el Indio para secundar a los vocalistas Paquito Guzmán y Simón Pérez.
Los temas acá incluídos son El negro Chombo de Julio Ernesto Estrada "Fruko", Vélala de Hiram Vega, Qué importa dónde de Lucho Névez, Yolanda de Benigno Echemendía, Aún no es tiempo, de Catalino Tite Curet Alonso, De qué te vale, de Rafael Hernández, Elige, y Madame Chu-Chu, de Joseíto Mateo.











