Luis Alfonzo Larrain

Pareciera que el Alzheimer que afectó la memoria de Luis Alfonzo Larrain en sus últimos años, también hubiese devorado de la memoria del público la música de su orquesta. Sus grabaciones permanecen dormidas en los viejos discos de 78 rpm, que Colección Gladys Palmera te muestra aquí y donde está el sonido que llevó a este director de orquesta a ser considerado en Venezuela como el mago de la música bailable.

LA INSPIRACIÓN DE LUIS ALFONZO

La primera inspiración para formar una orquesta de baile, le llegaría a Larrain luego de presenciar durante el primer semestre de 1939 la actuación de la orquesta Casino de la Playa en los estudios de Radio Caracas, donde tenía a su cargo la conducción de la orquesta de la emisora. Al poco tiempo, con las sonoridades de la agrupación cubana aún frescas resonando en su cabeza, conoció al tenor Pedro Vargas, con quien a petición del sello Victor, realizó un par de grabaciones con la orquesta de la estación. Al ver sus habilidades como músico y líder, el tenis mexicano le sugirió crear su propia agrupación.

Para diciembre de ese año, la idea de una orquesta de baile propia se cristalizó, debutando en el baile de fin de año del Hotel Majestic, teniendo como cantantes a Trino Finol y la cubana Hilda Salazar, convirtiéndose así en la primera orquesta de música tropical constituida en Venezuela.

LA ORQUESTA DE LAS ÉLITES

Para el momento en que la orquesta de Luis Alfonzo Larrain irrumpe en la escena musical caraqueña, los ritmos musicales del Caribe y sus intérpretes eran mal vistos por las altas clases sociales de la ciudad. Sin embargo, desde su debut, la agrupación logra derribar los prejuicios existentes. La clave de aquel éxito estuvo basada en la organización y rigurosidad que Larrain le da a su agrupación, cuyos integrantes acudían a los bailes vestidos de smoking o frac; un toque de elegancia hasta entonces inédito.

Larrain aprovechó esta coyuntura para llevar a los grandes salones de baile el merengue caraqueño, ritmo que sólo se tocaba en las casas de cita de los suburbios de la ciudad y que era catalogado como baile «indecente y ajeno al decoro». Su sagacidad como arreglista hizo posible que aquella música fuera, aceptada y bailada por las personas de la alta sociedad, y temas como Barlovento se convirtieron en clásicos de la música latinoamericana.

GRABACIONES

Gracias a la popularidad alcanzada por la orquesta y al nexo que su director tenía con El Almacén Americano, que representaba al sello Victor en Venezuela, Larrain hizo sus primeras grabaciones a finales de 1940, las cuales debieron esperar hasta 1943 para ser puestas a la venta, ya que, a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, la fabricación de discos se vio afectada por escasez de materia prima. Sin embargo, al salir al mercado el merengue Barlovento y la guaracha La pelota, los discos se convirtieron en verdaderos éxitos en venta.

En 1946, Larrain, hombre acostumbrado a la actividad comercial, fundó su propio sello discográfico, en donde controló todo el proceso de grabación y distribución. Fui el primero que grabó en Venezuela con sello propio; tuve que dejarlo porque la distribución, edición y la coordinación general de esta empresa me quitaba mucho tiempo. Los discos se hacían en Estados Unidos; entonces uno tenía que estar pendiente, viajar, chequear las matrices. Apenas duró unos cinco años, dijo en una de las pocas entrevistas que concediera después de su retiro.

EL SONIDO LARRAÍN

Cuando se habla de la orquesta de Luis Alfonzo Larrain, se suele decir que su estilo se diferencia del de las otras bandas venezolanas de su época, por la interpretación de ritmos estadounidenses como el foxtrot y el blues. Sin embargo, basta con pasearse por su discografía, para darse cuenta, que al menos en sus grabaciones, su principal influencia proviene de la música cubana.

El impacto que causó en Larrain el robusto sonido de la Casino de la Playa, hizo que dotara a su orquesta de una sonoridad similar a la de la agrupación cubana, por lo que se dio a la tarea de viajar frecuentemente a La Habana para encargar temas y arreglos, llegando a grabar guarachas de José Antonio Méndez, Justi Barreto y Bebo Valdés. Este repertorio se complementó con las composiciones y arreglos realizados por jóvenes músicos de su orquesta como Aldemaro Romero, Aníbal Abreu, Willie Gamboa, quienes lograron darle a la agrupación un sonido sólido y emblemático.

En cuanto a las voces de la orquesta, desde sus inicios convivieron en sus filas cantantes cubanos y venezolanos. Por ejemplo, Hilda Salazar, su primera cantante, quien había llegado a Venezuela en 1938 junto al Cuarteto Caney y que durante poco más de un año se mantuvo actuando con la agrupación junto al cantante local Trino Finol, encargado de los merengues y boleros.

A partir de 1941 Larrain comenzó a rotar con frecuencia a sus cantantes, pasando por sus filas durante esta temporada el cubano Manolo Monterrey y los venezolanos Marco Tulio Maristany y Elisa Soteldo, quien luego se convertiría en su esposa.

Para el lanzamiento de su firma de discos, Larrain de nuevo hizo cambios en la plantilla de cantantes, siendo escogidos Leo Rodríguez como bolerista, mientras que la interpretación de las guarachas recayó en Elio Rubio, cantante también de origen cubano. La «yunta» de Rodríguez y Rubio fue la más exitosa que pasó por la agrupación, llegando a permanecer desde 1947, hasta que su director decidiera disolver la agrupación en 1950.

Más allá del éxito obtenido con sus cantantes de planta, Larrain brindó la oportunidad a noveles talentos, como el caso de Celia Cruz, a quien en 1948 le grabó cuatro temas. La guarachera había llegado a Caracas como integrante de Las Mulatas de Fuego, pero el Golpe de Estado que en noviembre de ese año derrocó al presidente venezolano Rómulo Gallegos, obligó a la joven Celia a extender su estadía en esa ciudad, quedándose como huésped en la casa del matrimonio Larraín-Soteldo por varios meses, hecho que la propia Celia relatara en varias entrevistas para la televisión.

ÚLTIMA ETAPA DE LA ORQUESTA DEL BUEN TONO

En 1950 Larrain decidió disolver su orquesta para dedicar su tiempo a una empresa litográfica, donde imprimía arreglos musicales importados de Cuba, México y Estados Unidos. Dos años después reagrupó nuevamente la orquesta con una plantilla de músicos casi en su totalidad de origen cubano.

Durante esta segunda y última etapa, pasaron por la orquesta un singular número de intérpretes, entre ellos el mexicano Tony Camargo y el bolerista venezolano Rafa Robles, quienes fueron sus primeros cantantes oficiales. Desfilaron luego los cubanos Kiko Mendive y Orlando Vallejo, así como los cantantes locales Mario Suarez, Carlos Torres y el guarachero Luisín Landaez, quien le diera los últimos éxitos discográficos a la agrupación con los temas Quiquirindongo y Chispita, publicados a mediados de 1956.

En esta época, Larrain dividió su tiempo entre bailes, y dos nuevas responsabilidades: la realización de jingles publicitarios y la creación de una sociedad recaudadora de derechos de autor. La popularidad alcanzada por la agrupación durante esta última etapa, a pesar de haber sido buena, no llegó a los niveles de la década anterior. El tiempo había pasado y nuevas orquestas convivían en el ambiente, lo que desembocó en una presencia discográfica disminuida, que se resumió en la edición de algunos discos de 78 rpm fabricados por el sello Turpial y un par de grabaciones para un álbum patrocinado por la compañía Shell, donde acompañó a las cantantes María Teresa Acosta y Magdalena Sánchez.

Para 1958 su faceta como creador de jingles publicitarios se había visto incrementada, y Larrain tomó conciencia que esta nueva actividad le generaba mayores dividendos económicos y menos desgaste físico que su labor como director de orquesta, por lo que disolvió ésta, reagrupándola por única vez para amenizar los carnavales de 1961, fecha en que cierra su ciclo con la música del Caribe

EL FINAL DEL MAGO

Una vez disuelta su orquesta, la vida de Luis Alfonzo Larrain estuvo dedicada por completo al mundo de la publicidad y a dirigir la sociedad de autores que él mismo había creado, consolidándose como un exitoso gremialista. No obstante, su música poco a poco dejó de colocarse en la radio, lo que contribuyó a que se negara a conceder entrevistas.

En sus últimos años el Alzheimer terminó por borrar de su memoria todos sus recuerdos, al punto de olvidar como regresar a su casa, llegando a vagar un par de días, extraviado en las calles de la ciudad, por lo que sus familiares decidieron internarlo en un asilo de Caracas, donde partió en silencio el 4 de julio de 1996, a pocos días de cumplir 85 años. Había nacido en la ciudad de La Victoria el 22 de julio de 1911.

Estas son algunas de las grandes voces que tocaron con la orquesta de Luis Afonzo Larraín. Esta selección cubre sus años de gloria, arrancando en 1940 con Trino Finol y finalizando esa década con Celia Cruz. Le siguen las grabaciones de los años 50 que van desde 1952 con Tony Camargo hasta 1956 con Luisin Landaez. Todo esto más dos temas instrumentales: Dulce y picante (1946) y Guajeo en dominante (1955).

Playlist

1. Trino Finol con Orq. de Luis Alfonzo Larraín - Barlovento (1940)
00:00:15
2. Manolo Monterrey con Orq. de Luis Alfonzo Larraín - La pelota (1942)
00:02:39
3. Orquesta Luis Alfonzo Larraín - Dulce y picante (1946)
00:05:25
4. Elio Rubio con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Dale que dale (1948)
00:08:35
5. Elio Rubio con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Suavecito pollito (1948)
00:11:30
6. Leo Rodríguez con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Me queda el consuelo (1948)
00:14:50
7. Elio Rubio con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Llegaste tarde (1948)
00:17:55
8. Leo Rodríguez con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Debes decirme (1948)
00:20:50
9. Elio Rubio con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Don Chano (1948)
00:23:33
10. Celia Cruz con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Comparsa barracón (1948)
00:26:38
11. Celia Cruz con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Morumba (1948)
00:29:40
12. Tony Camargo con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Chiin chin chibilin (1952)
00:32:22
13. Tony Camargo con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Cayey (1952)
00:35:31
14. Magdalena Sánchez con Orq. Luis Alfonzo Larraín - San Juan to' lo tiene (1954)
00:38:15
15. Orlando Vallejo con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Cundengue (1955)
00:41:05
16. Orlando Vallejo con Orq. Luis Alfonzo Larraín - La jaiba y el cangrejito (1955)
00:43:52
17. Orquesta Luis Alfonzo Larraín - Guajeo en dominante (1955)
00:46:37
18. Luisin Landaez con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Quiquirindongo (1956)
00:49:21
19. Luisin Landaez con Orq. Luis Alfonzo Larraín - Chispita (1956)
00:52:14

Deja tu comentario