Germán Fernando

En 1957 nadie esperaba ver en la pantalla de su televisor la furia de movimientos y energía en escena que derrochaba Germán Fernando. Su debút en Radio Caracas Televisión causó impacto en el público y desconcierto en la comunidad artística. El popular cantante de boleros Marco Tulio Maristany, con el deseo mostrarle su desagrado, le dijo a las puertas del canal:

Estuvo muy bien tu show, ¿pero cuándo vas a cantar?

Germán era venezolano, pero nadie lo conocía en su país. Se había iniciado dos años antes en la ciudad de Nueva York, donde llegó a estudiar canto dejando atrás un historial juvenil de rebeldía y desobediencia. Sus problemas con los estudios obligaron a sus padres a enviarlo a un internado militar en Colombia con la idea de disciplinarlo, pero apenas pudo, escapó.

En los años 50 México, Cuba y Venezuela daban los mejores dividendos en el negocio del espectáculo latinoamericano. Sin embargo, en Nueva York se estaban originando los cambios más importantes en la música. Eran los tiempos de Machito, Tito Puente, Tito Rodríguez, el jazz en su etapa hard bop y el rock and roll en pleno auge.

Al comienzo Fernando alternó sus pinitos como cantante con otros trabajos para ganarse la vida. Algunas veces lavó platos y otras fue ascensorista, pero cuando sus primeros 78 rpm entraron en promoción en la radio, obtuvo contratos en clubes y salas de categoría como el Chateau MadridAllí la poetisa puertorriqueña Poliana Collazo, deslumbrada, le dedicó su obra Forma Clara:

Con gran admiración a una estrella que nace con toda la fuerza de la canción que llega al alma.

Germán Fernando
Germán Fernando

Germán era un tipo extrovertido, rubio, con porte de galán. Su estilo de showman contrastaba con el modelo conservador de Alfredo Sadel y Lucho Gatica, quienes estaban en lo mejor de sus carreras y marcaban la pauta. Lograr encajar y vencer los prejuicio no sería tarea fácil. Encontraría resistencia en los críticos de farándula y en menor medida, en la audiencia, siempre ansiosa ante la novedad. Años más tarde el periodista Ebert J. Lira reconoció que Fernando se adelantó a su tiempo y trajo a Caracas la nueva ola y el twist, cuando nadie conocía esos estilos.

Germán también destacó por ser el autor de sus canciones. Gilberto Monroig le grabaría Mi último refugio, en tanto que Rolando Laserie primero y Willie Colón & Ismael Miranda después, le grabaron Bandolera. Sus recursos temáticos más frecuentes eran la infidelidad y las relaciones extra matrimoniales cargadas de drama y erotismo. Los testimonios de sus allegados sugieren que sus torturadas creaciones colindaban peligrosamente con su propia vida donde no existía la mesura. Tenía un temperamento explosivo y era extravagante al punto que despertaba sospechas sobre su cordura.

A pesar de la antipatía de algunos músicos, Radio Caracas Televisión lo contrató de forma exclusiva y Aldemaro Romero lo acogió en su orquesta de baile para actuar en las temporadas de carnaval. De su amistad con Romero surgieron los estrenos de dos obras importantes del maestro: Carretera y Doña mentira. Luego cuando Aldemaro tuvo su propio espacio de televisión ,su presencia era constante, al igual que en el prestigioso programa de Renny Otolina, donde encajaba como anillo al dedo.

Hasta 1961 había grabado solo discos sencillos en 78 y 45 rpm, para los sellos Montañés, Ansonia y Discomoda, esta última, compañía venezolana que ostentaba el catálogo con más artistas en el hit parade. Esa navidad salió al mercado su primer long play que incluía varias de sus composiciones. Destacan allí piezas como Asesina, Mi último refugio y Esa casada infiel. Los arreglos estuvieron a cargo de los músicos más destacados e innovadores del momento: Aníbal Abreu, Porfirio Jiménez y Eduardo Cabrera. En esa ocasión reinventó junto al grupo vocal Los Cuatro, los clásicos de Agustín Lara, Aventurera y Cada noche un amor.

También interpreta de forma audaz e insinuante el bolero de Omar Suárez, Úntate en mí, el cual meses más tarde es grabado por Tito Rodríguez haciendo uso de sus mismas ideas vocales.

En adelante viajó constantemente por el Caribe y Estados Unidos, donde se casó y tuvo una plaza artística estable. Entre 1964 y 1967 su voz quedó registrada en Venevox y RCA Victor. Durante esos años se convirtió en un escritor de canciones por encargo. Se dice que hoy en día algunas de ellas son éxitos mundiales. Un caso confirmado es el bolero Injusto despecho, que figura como autoría de Felipe Pirela y que fue hecho a solicitud del gerente de la compañía Velvet.

La fama y el éxito debe esconder un secreto que pocos conocen. No basta el talento ni una cara bonita para triunfar. Germán tenía esas cualidades y aún así no lo logró del todo. No obstante, fue un visionario, vislumbró hace más de 40 años el concepto de espectáculo que se maneja en la actualidad.

Desde hace muchos años ni su familia lo ha vuelto a ver. Algunas personas dicen que estuvo de paso por Miami, otras en Puerto Rico, pero no hay nada en concreto. Es un misterio, una historia confusa y borrosa como su propia vida.

Playlist

1. Germán Fernando - Ven y muérdeme los labios (Germán Fernando)
00:00:40
2. Germán Fernando - Carretera (Aldemaro Romero)
00:03:06
3. Germán Fernando - Doña mentira (Aldemaro Romero)
00:05:54
4. Germán Fernando - Esa casada infiel (Germán Fernando)
00:08:36
5. Germán Fernando - Mi último refugio (Germán Fernando)
00:11:14
6. Germán Fernando - Asesina (Germán Fernando)
00:14:38
7. Germán Fernando - Loco (Carlos Guerra)
00:17:47
8. Germán Fernando - Úntate en mi (Omar Suárez)
00:20:19
9. Germán Fernando - Cada noche un amor (Agustín Lara)
00:23:33
10. Germán Fernando - Aventurera (Agustín Lara)
00:26:34
11. Germán Fernando - Celia (Leo Dan)
00:29:40
12. Germán Fernando - Rueda el mundo (Germán Fernando)
00:31:53
13. Germán Fernando - Copa doble (Germán Fernando)
00:34:36
14. Germán Fernando - Los ratos felices (Germán Fernando)
00:37:29
15. Germán Fernando - La confesión (Germán Fernando)
00:40:34
16. Germán Fernando - Todo el año es carnaval (Germán Fernando)
00:43:12

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