Grandes Álbumes de la Música Latina

Un programa de José Arteaga
Fito Páez (foto-montaje: Eduardo Martí)

Grandes Álbumes: El amor después del amor

28 de junio de 2026

FITO PÁEZ - EL AMOR DESPUÉS DEL AMOR (WEA, 1992)

Hay pocas cosas que marquen más al ser humano que la muerte, cuando ésta es tan tangible como aterradora. La mañana del 7 de noviembre de 1986 los hermanos Walter y Carlos De Giusti entraron en una casa de clase media de la calle Balcarce, en Rosario, Argentina. El móvil fue un robo, pero el resultado fue un reguero de sangre. La señora Belia Ramírez recibió un disparo en la cabeza; la señora Pepa Páez, 90 puñaladas; la empleada doméstica Fermina Godoy, embarazada de siete meses, una cuchillada en el corazón. "A partir de entonces y por un montón de tiempo todo iba a ser una interminable pesadilla", recordaría años más tarde Fito Páez, a quien algunos lo acusaron de complicidad porque uno de los sindicados era su admirador. Pero así como el múltiple crimen de la familia Clutter en 1959 y muy similar a éste, dio pie, seis años después, a la novela "A sangre fría" con la que Truman Capote cambió la literatura y el periodismo; lo acontecido en Balcarce daría pie a un descenso a los infiernos particular de Fito Páez y a un renacimiento artístico en 1992 y titulado "El amor después del amor", el disco que cambió el rock en español.

La caída a los infiernos fue inmediata, como todas las caídas. El resurgimiento, en cambio, fue muy lento, como todos los tratamientos que pasan por urgencias, medicación y convalecencia. Y, claro, tuvo la intervención de varias personas que recondujeron a Fito Páez hacia la tranquilidad y la creación.

La primera de ellas fue su pareja Fabiana Cantilo: "Borracho y automedicado. Fabi me insistía para que me levantara. Que tenía que ir a ensayar. Que no podía seguir así... Ahí comenzó el largo viaje de regreso al mundo real. Fabi fue la responsable. Nunca terminaré de agradecerle aquel gesto". También Charly García: "Amo a Charly García por un montón de motivos. Haberme hecho reír aquella noche es uno de ellos". También Alejandra Rodenas: "La contención que ella me brindó en aquellos momentos voy a atesorarla siempre en mi corazón". Pero él siempre lo reconoció: "No eran buenos días para mí. Extrema marginalidad alcohólica y dolor. Dolor duro".

Hubo, por supuesto, discos. "Ciudad de pobres corazones" en 1987 y "Ey!" en 1988, ambos para EMI. Y en medio de ellos, avizoró lo que se venía encima: "el fin del romance con Fabi... "¿Dónde estaba el amor?". Pero también le permitió dar luz a una canción hermosa: "Y dale alegría, alegría a mi corazón", que decía: "Y ya verás, las sombras que aquí estuvieron no estarán, y ya veras, que no necesitaremos nada más". Eso se convertiría en el epílogo del álbum "Tercer mundo" en 1990, cuando firmó con WEA, y en el prólogo impensado de "El amor después del amor". "Tercer mundo iba a ser un álbum bisagra. El paso de una dimensión a otra".

Y entonces apareció Cecilia Roth. "Le conté la historia del asesinato de mis abuelas. Ella venía de un exilio exilio español que le había dejado huellas amargas. Hubo largos silencios esa noche. Cecilia comenzó a llorar y no paró hasta la mañana... Cuando nos reencontramos, nos dimos un abrazo que duró once años. Íbamos a vivir una gran historia de amor".

En su autobiografía "Infancia & Juventud. Memorias", Fito Páez recuerda un hecho curioso y disiente: "Fabi durmió algunas noches con Ceci y conmigo en el departamento de República Árabe Siria. En la habitación de al lado. El amor después del amor no fue sólo una metáfora, ni la aparición espontánea de un delirio místico".

Pero el polo a tierra definitivo llegó por parte de WEA (Warner Elektra Atlantic) Music Group, su sello discográfico, y de su presidente para América Latina, André Midani, un productor de larguísima a experiencia y olfato envidiable. "¿Qué necesitas?", le preguntó. Y el músico le contestó: "Me gustaría tener tiempo para componer tranquilo, ensayar antes grabar, poder grabar cuerdas, metales...". "Ok", respondió Midani, quien llamó a Cacho Ruiz, de Warner Argentina, para que le abriera un crédito sin límite.

La magia del álbum surgió a lo largo de dos semanas en una casita de José Ignacio, un pequeño pueblo costero de Maldonado, Uruguay, donde su amigo Fabián "Tweety" González montó un estudio y empezó a sacar Loops con su teclado. Sobre esas bases rítmicas creó las letras de cada una de las canciones. Por supuesto, había algunas que ya tenía en la cabeza, pero otras obedecieron a sucesos del lugar, como el caso de una chica que se ahogó y que dio pie a la canción "La Verónica".

Luego a Buenos Aires, primero a pulir los arreglos en un sitio de ensayos conocido como La Escuelita, y luego a los Estudios ION, muy famosos en ese entonces. Los había fundado 1956 el músico húngaro Tiberio Kertesz en 1956 y estaban súper equipados. Pero Ruiz, ya apersonado del proyecto, hizo que viniera como ingeniero de sonido, Carlos Narea, productor y músico chileno radicado en España, y éste a su vez hizo que aterrizara uno de los mayores expertos del mundo en grabación de rock: el productor británico Nigel Walker. "Había una sensación en el aire de estar haciendo algo especialísimo", recordaba Fito Páez.

La siguiente etapa fueron las voces. Esos coros se grabaron en Cinearte, unos famosísimos estudios cinematográficos fundados en 1933 en Madrid. Y la etapa final era incorporar el ensamble sinfónico de The London Session Orchestra, liderada por Gavin Wright y bajo la dirección del gran amigo de Fito, Carlos Villavicencio. Y eso se hizo en los estudios Abbey Road, nada más ni nada menos, en Londres. "Sin adentrarnos en disquisiciones religiosas, diría que por allí anduvo Dios y se notaba mucho". La mezcla final la hizo Nigel Walker en los AIR Studios de George Martin, también en Londres. 

Pero aquí viene algo interesante. Y es que como si fuese un cumpleaños en casa, cada canción tuvo un invitado (o varios): "El amor después del amor", la voz de Claudia Puyó; "Dos días en la vida", las voces de Celeste Carballo, Fabiana Cantilo y Fabián Gallardo; "Tráfico por Katmandú", la voz de Antonio Carmona; "Pétalo de sal", la voz y guitarra de Luis Alberto Spinetta; "Sasha, Sissí y el círculo de Baba", el clarinete de Daniel Melingo; "La rueda mágica", las voces de Andrés Calamaro y Charly García; "Brillante sobre el mic", las voces de Andrés Calamaro y Fabiana Cantilo, y la guitarra de Gabriel Carámbula; y "A rodar mi vida", la guitarra de Ariel Roth. La canción con más invitados fue "Detrás del muro de los lamentos", que tuvo la voz de Mercedes Sosa, las palmas de Carlos Nerea, el cajón de Chango Farías Gómez, la guitarra de Lucho González y el bajo de Chucho Merchán

"El amor después del amor" fue el séptimo álbum de Fito Páez y tuvo 14 canciones a cual más aclamada. En esa larga lista de invitados estuvieron también el genio uruguayo Osvaldo Fattoruso, quien tocó todo tipo de percusión, y el genio argentino Gustavo Cerati, quien hizo coros y permitió que se usaran algunos Riffs suyos de guitarra como Sampler. Pero la banda, en si misma, era muy reducida: Fito Páez, piano, teclados, guitarra y voz; Tweety González, órgano y programación; Ulises Butrón, guitarra; Guillermo Vadalá, bajo; y Daniel Colombres, batería.

"El amor después del amor" vendió 30.000 copias en sus primeras 48 horas. En seis meses, 175.000 unidades. A la vuelta de un año había vendido más de un millón de copias. Lo nunca visto. Fito Páez y su banda de cuatro músicos se metieron a una gira que tuvo 120 presentaciones con llenos absolutos. La revista Rolling Stone lo incluyó entre los cien mejores álbumes de rock de todos los tiempos. Hay muchos discos que marcan un antes y un después en la vida de muchos artistas, pero pocos se ajustan tanto a alguien, como este a Fito Páez.

Y ese fue sólo el comienzo. Durante tres años no paró de venderse como si hubiese una necesidad por tenerlo en las casas, como si fuese un álbum de Panini a la salida del cole en época del Mundial de Fútbol. 

Fue una auténtica revolución para el rock argentino y para la carrera de un artista que hasta entonces sólo llevaba dolor en su corazón. El éxito del álbum fue la demostración personal de que su talento podía volver como el ave fénix. 

En 2023 fue estrenada la serie argentina biográfica "El amor después del amor", la cual es producida y distribuida por Netflix. Un recuento de los tiempos duros y las enormes satisfacciones.

Playlist

1. Fito Páez - El amor después del amor
00:17
2. Fito Páez - Dos días en la vida
05:27
3. Fito Páez - La Verónica
08:53
4. Fito Páez - Tráfico por Katmandú
14:43
5. Fito Páez - Pétalo de sal
18:55
6. Fito Páez - Sasha, Sissí y el círculo de baba
21:32
7. Fito Páez - Un vestido y un amor
25:56
8. Fito Páez - Tumbas de la gloria
29:11
9. Fito Páez - La rueda mágica
33:41
10. Fito Páez - Creo
37:35
11. Fito Páez - Detrás del muro de los lamentos
42:10
12. Fito Páez - La balada de Donna Helena
46:38
13. Fito Páez - Brillante sobre el mic
52:39
14. Fito Páez - A rodar mi vida
56:43

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