Grandes Álbumes de la Música Latina

Un programa de José Arteaga
Wilfrido Vargas

Grandes Álbumes: El Funcionario

30 de abril de 2026

WILFRIDO VARGAS - EL FUNCIONARIO (Karen Records, 1983)

Hay ritmos que lo pueden todo, tienen un esquema métrico tan claro y sencillo que toda la música del mundo se puede adaptar a estos. Por ejemplo, en el jazz latino cabe la obra de Mozart. O en la bossa nova cabe todo Queen. Pues bien, aunque fue el pianista Damirón el primero en encontrar esa capacidad de absorción del merengue, fue el dinámico y entusiasta trompetista Wilfrido Vargas quien supo meter la cumbia y el paseo vallenato colombiano en una ecuación de compás binario y patrón sincopado marcado por el güiro y la tambora. Cuenta el propio Wilfrido que cuando encontró un paisaito de Calixto Ochoa y Wilfredo Martínez titulado "El africano", fue, en términos de beisbol, su "cuadrangular con las bases llenas en el noveno Inning de la Serie Mundial". Y en efecto, le dio la vuelta al mundo, sus versiones pulularon, sus licencias no pararon; la canción se vendió en todas las tiendas en todos los formatos e hizo parte del Top Chart de todos los países de Hispanoamérica. Pero las demás canciones de el álbum "El funcionario" compartieron ese sentido de transformación, adaptación, arreglo y mezcla que su intérprete quería darle al merengue... y lo consiguió para bien del baile y de la alegría.

Comencemos hablando de las canciones. La primera, por supuesto, "El africano". Su compositor Calixto Ochoa le contó el motivo de su inspiración a Ernesto McCausland: ""Eso salió de un chiste de un tipo que se casó con una morena, con una negra, y cuando tenían por ahí como dos meses de casados, pues el tipo siempre salía a tomarse sus tragos, y cuando llegaba, pues la mujer brava con el tipo. Entonces de ahí vino esa vaina de: llego y la mujer está furiosa, ¿no? Es como que quería algo. Por eso dice que el quiere pelear conmigo, decíselo a mi papá. Yo me acuesto tranquila, me arropo mi cabeza y el negro me destapa. Entonces eso era lo que pasaba, que el negro estaba con ganas de alguna vaina... Pero un vacilón total, un vacilón. Esos vacilones son los que a veces los que a veces pegan, los que se vuelven éxitos".

Calixto Ochoa era un compositor muy prolífico (más de 1.000 canciones grabadas) y un músico famoso. Pero esa canción especialmente sonaba mucho a comienzos de 1984 cuando Wilfrido Vargas y sus Beduinos llegaron para tocar en los Carnavales de Barranquilla. Un día mientras iba en un taxi, aquella canción en la voz delicada de Amina Jiménez, lo dejó impactado. Le preguntó al taxista que quién era y éste le dijo que Calixto Ochoa. Lo hizo parar en una tienda de discos, compró el Single de 45 rpm y dos días después, ya estando en Nueva York, llegó a los estudios dispuesto a que sus músicos la escucharan. La puso cinco veces hasta que notó que ellos la habían memorizado. 

"David Santana arrancó con el saxo alto", recuerda Wilfrido, "e hizo el mismo pasaje que interpretó Calixto Ochoa con el acordeón en la introducción del tema original, con la diferencia de que aquel era un vallenato y la nuestra era una banda más grande, de merengue. Grabamos en el mismo tono de Calixto Ochoa porque entendí que en la cadena de ADN de su versión estaba la magia verdadera. No me atreví a intervenir en su genética. La canción era un éxito por su humor, su estructura y su tonalidad".

Rubby Pérez, el joven cantante de la orquesta recuerda aquello con nerviosismo: "Me dijo: Rubby, apréndete esta canción porque la vamos a grabar esta noche... pero yo no podía alcanzar esos tonos... Y cuando terminé de grabar me decía: no parezco yo porque esto estaba en un tono increíble". Y Wilfrido sólo tiene elogios para con su joven estrella: "Cuando llegó y cantó con aquella propiedad, con aquel dominio, yo no sabía donde meterme. Me pellizcaba para saber si estaba dormido o despierto".

La otra canción que tuvo un éxito atronador fue "El hombre divertido", auténtico Tour de Force, Ríanse de los Aérobics y de los Zumba. Bailar "El hombre divertido" suponía sudar y quemaba muchas calorías con su coro: "Agacha, agáchate; menea, menéate; sacude, sacúdete...".

"Fue el mejor pretexto que conseguí para poder iniciar el juego con la orquesta, en medio del jolgorio, y poner a la gente del público a interactuar en los conciertos", dice Wilfrido. "Recuerdo haber visto al Conjunto Casino, de Cuba, y a otras agrupaciones musicales de la isla, utilizando recursos de animación de ese tipo, que me parecían espectaculares. Y como nosotros hacíamos ese trabajo de música festiva y arrolladora en espectáculos masivos, lo que intenté, honestamente, fue atrapar esa sensación y dotarla de cierta teatralidad. Lograr un tema que nos llevara a volar para luego aterrizar en ese aeropuerto de fiesta y alegría". 

En efecto, el merengue es una música contagiosa e incita al baile. Y si eso sucede cuando se escucha una canción, imagínense cuando se asiste a un concierto. Wilfrido Vargas sacó provecho de ese factor montando unas coreografías muy llamativas con sus cantantes y coristas. Y cada canción obligaba a un paso coreográfico nuevo, por lo que "El hombre divertido" le vino como anillo al dedo. "Debo confesar que esta coartada, hoy creíble, para soltarme y apelar a la jüerga, para decir que soy un hombre divertido, no hubiese sido posible sin un personaje de República Dominicana al que apodaban 'Cambumbo' (el animador nocturno Tony Echavarría) y a quien menciono en la canción, porque él era el que decía eso: ¡Arriba las manos, arriba las manos! ¿Seguimos? ¿Paramos?".

Lo malo es que en la edición final no se le dio el crédito a su compositor. La editora de Karen Records no encontró quien era y le pusieron D.R. (Derechos Reservados). Ese autor era Esteban Montaño Polo, colombiano también y compositor de unas 400 canciones de música tropical en Colombia. No fue la primera ni única vez que Montaño tuvo problemas con sus derechos. Ya había tenido un lío legal con la letra de la "Cumbia cienaguera", de su autoría, en 1951. La comunicación entre editoras y las bases de datos de las mismas tenía muchas lagunas en los años 80.

La búsqueda de autores originales y solución "tipo Pilatos" de poner D.R., sucedió con otras dos canciones del álbum: "Amor brutal" y "Vete lejos (Amelia)". También hubo otra canción colombiana: "Yo Te Necesito", paseo vallenato de Diomedes Díaz. Las demás canciones fueron: "El quejaíto", de Cristóbal Acosta y Lilo de León; "El funcionario", de Manuel de Jesús; "El lamento", de Wilfrido Vargas; y "El avión" y "La yola", de Sonny Ovalle. Y aquí ocurre una cosa simpática. En las últimas cuatro aparece como coautor, Jaime Shanlate, quien fue el autor de los estribillos y los coros.

Bien se sabe que durante años y en diferentes tipos de música las autorías compartidas corresponden al compositor de la letra y al autor de la música, pero nunca a quien ha hecho letra y música por un lado, quien ha hecho estribillos y coros por otro. Pero el merengue es especial y Wilfrido Vargas quería dejarlo claro. Por eso apareció en el lugar que le correspondía Jaime Shanlate.

El álbum "El funcionario" se grabó en un solo día en los Euro Sound Studios de Manhattan, que pertenecían a la firma Latin Recording Sound Studios Inc., del popular hombre de medios Raúl Alarcón. El ingeniero de sonido fue David Rodríguez. En 1984 Alarcón había establecido convenios con diferentes casas discográficas latinas y por ello Bienvenido Rodríguez, dueño de Karen Records, de Santo Domingo, quería que su principal estrella, Wilfrido Vargas, grabara allí. 

"Bienvenido Rodríguez, al principio de mi carrera dispuso de todos los recursos humanos, económicos y cuanto hizo falta para convertirme en una figura internacional", confesaría Wilfrido Vargas años más tarde. Y como Rodríguez era el representante de Fania Records en República Dominicana, Vargas tuvo una enorme repercusión en Nueva York, en el mundillo de la salsa, entre las estrellas Fania y entre una comunidad dominicana que percibía al merengue como la nueva fuerza sonora que supliría a la salsa en los Top Hits regionales.

Antes de publicar el álbum, se prensó el Single de 45 (K-665) con las canciones "El africano" y "El quejaíto". Ese Single lo recibió primero, como es lógico suponer, Raúl Alarcón, quien lo promocionó en su emisora neoyorquina WSKQ. Luego llegó a Santo Domingo, y más tarde a Barranquilla y a Bogotá. Y fue en esta última ciudad donde lo que había sido un éxito absoluto, acabó siendo un fenómeno social. Ningún ritmo, ningún músico, ninguna canción, había "pegado" antes de aquella manera allí. A partir de "El africano", la capital colombiana, desayunó, almorzó y cenó merengue; y todos los artistas que sonarían en las emisoras radiales y tocarían en los escenarios públicos y privados, se lo deben a su increíble suceso. Durante diez años Bogotá fue la capital mundial del merengue.

Los músicos que integraron la orquesta que grabó "El funcionario" fueron: Wilfrido Vargas, dirección, trompeta y coros; Sonny Ovalle, piano; Jaime Querol, bajo; Rafael Camilo, congas; Juan De La Cruz, tambora; Héctor Jiménez y César Mateo, trompetas; Germán Vázquez, trombón; Rey David Santana, saxo; Julio Cesar Mateo, Junior Castillo, Marcos Caminero, Rafaelito Camilo y Rubby Perez, voces.

Pero sería injusto hablar solamente de intérpretes y compositores, ya que son varias las canciones no originalmente merengueras. La labor de los arreglistas es definitiva en varios aspectos. Y uno crucial es el papel que juegan instrumentos nuevos en la adaptación de un tema. Por eso los arreglistas fueron tres músicos de mucho talento: el propio Wilfrido, que se encargó de la mitad de las canciones del Tracklist; Sonny Ovalle, que hizo tres canciones; y Dioni Fernández, que hizo dos, pero entre estos "El africano".

Wilfrido Vargas siguió con una racha imparable de éxitos y cada uno de los miembros de su orquesta alcanzarían la cima de sus carreras a partir de allí, tanto en esta banda, como de forma individual. Su principal protagonista siempre lo dijo: "el éxito fue haber estado en el momento adecuado y en lugar adecuado".

Playlist

1. Wilfrido Vargas - El Africano (Calixto Ochoa)
00:22
2. Wilfrido Vargas - El Funcionario (Manuel de Jesús y Jaime Shanlate)
04:51
3. Wilfrido Vargas - Yo Te Necesito (Diomedes Díaz)
08:46
4. Wilfrido Vargas - Amor Brutal (adaptación WV)
12:34
5. Wilfrido Vargas - El Lamento (Wilfrido Vargas y Jaime Shanlate)
15:53
6. Wilfrido Vargas - El Hombre Divertido (Esteban Montaño)
20:10
7. Wilfrido Vargas - Vete Lejos (Amelia) (Grupo Malaobi)
24:57
8. Wilfrido Vargas - El Quejaito (Cristobal y Lilo)
28:11
9. Wilfrido Vargas - El Avión (Sonny Ovalle y Jaime Shanlate)
31:32
10. Wilfrido Vargas - La Yola (Sonny Ovalle y Jaime Shanlate)
35:58

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