Grandes Álbumes de la Música Latina

Un programa de José Arteaga
Julio Jaramillo

Grandes Álbumes: Nuestro Juramento

31 de octubre de 2025

JULIO JARAMILLO - NUESTRO JURAMENTO (T.K., 1959)

¿Porqué una casa discográfica argentina especializada en tango consigue un disco de oro gracias a un bolerista ecuatoriano? Por varias razones: primero, porque la canción principal venía precedida de gran fama. Segundo, porque el intérprete era un cantante de una voz tan dulce como los ángeles. Tercero, porque la letra de esa canción era una emocionante declaración de amor. Cuarto, porque había un cuidadoso arreglo que la hizo pasar de criolla a bolero. Quinto, porque la discográfica planteó una evolución de vinilo natural en los años 50: de 78 a 45 y de 45 a 33 1/3 revoluciones por minuto. ¿Toda una alineación de planetas, verdad? Pues eso fue lo que sucedió con un álbum magnífico, histórico, genial: Nuestro Juramento, de Julio Jaramillo.

Comencemos con la canción que detonó el fenómeno. Su creador era el puertorriqueño Benito de Jesús, quien en 1943 formó el Trío Vegabajeño junto a Fernando Álvarez y Octavio González. Se hicieron famosos y empezaron a hacer presentaciones y giras por toda la isla. Un día, recordaba De Jesús, "cuando salía para San Juan, mi esposa Gloria, que siempre me daba un beso antes de irme, se echó para atrás cuando le fui a dar un beso, porque le habían llevado un cuento de que yo andaba con alguien. Ella estaba triste y eso hizo que yo me fuera triste también. Cuando venía de camino en el carro, la primera frase que me salió fue: 'No puedo verte triste porque me mata'. Una vez en casa le dije que le iba a componer un tema y se lo comencé a cantar. Se me tiró encima a llorar y lloramos los dos".

Nuestro Juramento, que así se tituló, se registró originalmente como canción criolla (que viene a ser una balada con acento jíbaro puertorriqueño). En 1950 la grabó para el sello Marvela, el dúo Irizarry de Córdoba a dos voces más guitarra y órgano. Gustó entre el público local, aunque no pasó de allí. Pero resulta que Marvela vendía a toda América Latina. De modo que la canción se escuchó en Colombia y llegó a oídos de Darío Méndez, dueño de Discos Victoria, quien hizo que la grabara su recién contratada estrella, el ecuatoriano Olimpo Cárdenas, quien hizo una versión en tiempo de bolero rítmico (que no es otra cosa que una aproximación romántica al son cubano), con el dúo de guitarristas Cardona y Romero.

Es en ese momento cuando don José Domingo Feraud, el hombre fuerte de la industria discográfica ecuatoriana, se fija en la canción y se la propuso a un chico de 20 años que apenas comenzaba en la música, Julio Jaramillo. Por supuesto, no podía sonar igual que la de Cárdenas. De modo que le pidió al requintista Rosalino Quintero que lo adaptara al estilo de Jaramillo.

Quintero conocía perfectamente a Cárdenas, pues lo había acompañado con el dúo Bowen-Villafuerte, y estaba en una posición de privilegio, pues era el director artístico de Ónix, sello estrella de la compañía de Feraud. El asunto era en teoría simple: dejar la voz igual, pero arreglarla para requinto y no para guitarra, pues decía: "El requinto tiene dos tonos y medio más altos que la guitarra. Por eso el sonido es más agudo y suena distinto a la guitarra, que es grave". A eso le sumó una instrumentación de conjunto con maracas, guitarra y contrabajo.

Del Río Grande a la Patagonia no hubo quien no escuchase a Julio Jaramillo cantando Nuestro Juramento a partir de 1956. Al artista, las ofertas de conciertos le llovieron y los contratos llegaron detrás. Al final firmó por el prestigioso sello Peerless de México y su fama trepó hasta las nubes. 

¿Dónde residía el secreto del éxito de Julio Jaramillo? Sin duda, en su carisma. Su conexión con el público era total, estableciendo una familiaridad desconocida hasta entonces en su tierra natal. Era como si el hijo de la vecina, con el que acababas de jugar en la calle, ganase un concurso de la tele. Sorprendía, enorgullecía, alegraba y enamoraba con una voz de terciopelo.

Pero también hay una explicación musical. Julio Jaramillo se había dado a conocer adaptando al bolero canciones de otros ritmos. Por ejemplo, Te Odio y Te Quiero, un tango de Enrique Alessio y Reinaldo Yiso. No era, desde luego, el primero que lo hacía, pero sí quien mejor había adaptado su tono de voz y su estilo vocal, más propio del vals y del pasillo, a un género tan caribeño como el bolero. Otro ejemplo podía ser su hit radial Rondando tu Esquina, tango de Carlos José Pérez "Charlo".

Y fue aquella canción criolla de Benito de Jesús la que lo encumbró. Por eso fue apodado en los cancioneros y revistas de farándula como "Mr. Juramento". Julio Jaramillo se convirtió en el personaje ecuatoriano más famoso del mundo, más incluso que el gran goleador Alberto Spencer. Y con ello llega esta historia hasta Buenos Aires. 

En 1959 el sello argentino T.K., de Leonardo José Vidal y hasta ese momento especializado en tango, da un paso en busca de otras sonoridades para atraer a la juventud y lanza la serie Onix. La serie edita los trabajos más interesantes para el mercado local del sello ecuatoriano Onix, pues el señor Feraud había ofrecido su catálogo a diversas compañías en todo el continente. Y es precisamente Nuestro Juramento el primer 78 rpm en publicarse (Nuestro Juramento por el lado A y Arrepentida por el lado B). Causa furor y llega al número uno en todas las estaciones de radio. Eso obliga a T.K. a lanzar dos meses después un EP en 45 rpm, sumando dos canciones a las anteriores: Alma Mía y Náufrago de Amor. Es cuestión de tiempo (semanas casi) que se planifique, edite y publique el LP 90-059 que lleva por título, obviamente, Nuestro Juramento.

Lo que siguió después es de todos conocido. Julio Jaramillo se mantendría en el Top de la fama latinoamericana hasta su muerte en 1978 con apenas 43 años. La canción Nuestro Juramento llegó a tener 200 versiones, varias realizadas por el mismo intérprete con diferentes acompañamientos. Y también fue el título de una película dirigida por Alberto Gurrola en 1981. Por su parte, el álbum Nuestro Juramento también tuvo diversas versiones, aunque muchas modificaron el Tracklist a conveniencia de cada país, cada época y cada tendencia. 

¿Y las demás canciones? También fueron éxitos. Para no ir más lejos, Sombras, bolero de Carlos Brito, fue interpretada por Jaramillo en la película Fiebre de Juventud, de Alfonso Corona Blake. Eso si, hubo una curiosidad y es que hay dos canciones de nombre similar: Mis Flores Negras, pasillo colombiano de Julio Flores y José Núñez; y Flores Negras, bolero cubano de Sergio de Karlo. Aún se siguen confundiendo. 

Playlist

1. Julio Jaramillo - Nuestro juramento
00:16
2. Julio Jaramillo - Hojas muertas
03:27
3. Julio Jaramillo - Sombras
06:26
4. Julio Jaramillo - Mis flores negras
09:33
5. Julio Jaramillo - Tu pálida voz
12:32
6. Julio Jaramillo - Para ti madrecita
15:20
7. Julio Jaramillo - Flores negras
18:25
8. Julio Jaramillo - Tu y el tiempo
21:25
9. Julio Jaramillo - El mendigo
24:32
10. Julio Jaramillo - Deuda
27:24
11. Julio Jaramillo - Mi ideal
30:17
12. Julio Jaramillo - Conociendo el alma
33:02

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