Grandes Álbumes de la Música Latina

Un programa de José Arteaga
Juan Gabriel

Grandes Álbumes: Recuerdos II

14 de abril de 2026

JUAN GABRIEL - RECUERDOS II (Ariola, 1984)

Juan Gabriel (en realidad Alberto Aguilera Valadez) no fue un artista común y corriente. Fue un ídolo de masas, el chico al que todos querían, aunque las letras de sus canciones estuviesen inundadas por el desamor. ¿Porqué fue un ídolo? Lo fácil sería explicarlo por sus éxitos. Como la canción "Querida", por ejemplo, número uno en Latinoamérica ¡durante todo un año!, que se dice pronto; y que se incluyó en el álbum "Recuerdos II", de 1984, el álbum más vendido de todos los tiempos en México, que también se dice pronto. Pero no, eso no explica la idolatría, porque esta se basa en la conexión con el público. Y esta conexión partía de su apariencia débil, del sentido de protección y comprensión que inspiraba; de lo vulnerable emocionalmente que parecía. Para muchos, había que cuidarlo, y para otros era un espejo, capaz de decir lo que se sentía y nadie se atrevía a decirlo, con ese arte, con esa técnica vocal, con ese talento creativo, con ese factor Kitch que lo cubría. Y eso es ser un ídolo. 

Pero aparte de esa carga de sensibilidad, había un talento innato y capaz de convertir lo plano en rizado, lo opaco en brillante, aunque a veces pareciera excesivamente barroco. Es decir, había naturaleza latina que lo llevó a componer más de mil canciones románticas que combinaban pop, balada y mariachi. Ryan Ulyate, ingeniero de sonido de "Recuerdos II", lo sintetizaba así ante Isabelia Herrera en Remezcla: "Hay mucha gente en este negocio que llega a donde está, solo por mucho trabajo duro. Puede que tengan cierto talento, pero tienen una gran ambición y les va muy bien en este negocio. Hay quienes tienen un talento increíble, pero les falta ambición, se agotan y pueden tener un historial irregular. Y luego están quienes tienen tanto la ambición como el talento. Y él era un claro ejemplo de eso".

Ulyate hizo parte de un equipo diverso en un trabajo tan complejo que pasó por tres estudios: uno para grabar, uno para martirizar y uno para cortar, es decir, para crear los moldes del vinilo. El primero fue Bijou Studios, un antiguo cine mudo ubicado en Cahuenga Boulevard, en Hollywood, y fundado por el músico Alan Dickson. Todos los grandes músicos grababan allí, porque era una auténtica joya acústica. Para los demás procesos se utilizaron el Fiddler Studio, también en Hollywood, y The Complex, en otro sector de Los Angeles. La masterización la hizo Ira Leslie y el Lacquer Cut lo realizó Ricardo Rico Miranda, un ingeniero mexicano cuyo cuño en los acetatos era un auténtico sello de garantía. 

¿Porqué tanta preocupación por estos aspectos? Bueno, primero por la importancia de Juan Gabriel en el mercado latino en Estados Unidos. Él hacía parte de un selecto grupo de cantantes a los que el sello Ariola buscaba poner en el mismo nivel de excelencia técnica de los artistas del Pop americano. Esos cantantes eran Rocío Durcal, José José, Camilo Sesto y Juan Gabriel. Ariola Records era de origen alemán y funcionaba en Los Ángeles desde 1975, siendo presidente ejecutivo Máximo Aguirre. Pero el cerebro detrás de todo esto era Fernando Hernández, director general de Ariola México y quien manejaba los proyectos discográficos de Juan Gabriel con un celo infinito. 

Por ese cuidado especial fue que se encargó de la dirección musical, los arreglos y la producción a Chuck Anderson, un veterano músico de jazz que llevaba dos décadas viviendo en México. Tras trabajar con Glenn Miller y Luis Alcaráz, entre otros, se especializó en producir música popular bailable. Todo el rockabilly de los años 60, tipo Enrique Guzmán o César Costa, pasó por sus manos. Pero además, había conseguido sacar al mismísimo Javier Solís de respaldo de mariachi y convertirlo en un cantante romántico con gran orquesta de cuerdas detrás. El álbum "Javier Solís en New York" para el sello Columbia, le dio a Anderson el certificado de talento que Fernando Hernández buscaba para Juan Gabriel.

Pero, ¿cómo se relacionan artista y productor?, ¿hasta que punto llegan las concesiones y se aceptan los consejos? Todo depende de la personalidad y todos coinciden en afirmar que tanto Anderson como Juan Gabriel eran muy respetuosos. No había egos que entorpecieran el normal desarrollo de un proyecto. Además, Anderson estaba pre-jubilado y esa combinación de experiencia y tranquilidad lo hizo ubicar al cantante en los momentos adecuados y dar lo mejor de sí mismo. Repasemos.

"Recuerdos II" comienza con la canción "Juárez es el #1", una dedicatoria de Alberto Aguilera a su tierra natal fronteriza con una combinación de ritmos que van del country al rock y del Doo Wop al Boogie Woogie, muy alegre. Pero resulta que cuando el disco salió a la luz en julio de 1984, esta canción se convirtió en un bálsamo para una población aterrada por un accidente de contaminación por cobalto-60, tanto que años más tarde se hablaría de Ciudad Juárez como de La Chernóbil Mexicana. 

La segunda canción es "Meche", dedicada a su amiga de la infancia, Mercedes Carreño, cuando trabajaba en la lavandería del cabaret Noa Noa, al que también le hizo una canción en 1980 y aquí en una versión rockandrolera titulada "El Noa Noa II". Ese puñado de recuerdos tiene su cúspide en "Eternamente agradecido", que comienza con un guiño al clásico italiano "Volveré" y sigue con las palabras de Juan Gabriel: "Ha cambiado mucho mi barrio. Poco a poco van habiendo más casas con agua, gas y luz. No quiero que se respire la misma pobreza, la cual me da tristeza desde mi juventud". Y ese guiño a la canción melódica italiana también se nota en "Que no diera yo".

El lado B es un salto en el tiempo, pues "Recuerdos" se inscribe dentro de la balada Pop, al igual que las demás canciones. Pero aquí hay que hacer un alto y hablar de "Querida".

No es una canción al uso. Es emotiva, lacrimógena, diría que sencilla en su origen, pero increíblemente difícil en su ejecución. La YouTuber Ceci Dover, que visualiza reacciones ante la música, afirma que Juan Gabriel consigue aquí sublimar el Twang, que es una técnica vocal que provoca un sonido brillante, metálico y afilado, ideal para alcanzar notas agudas sin esfuerzo. 

"Hace un movimiento de laringe bastante rápido. Utiliza Vocal Fry (registro grave) y también es un maestro de las dinámicas vocales. Es un maestro de saber llegar, de dar en el lugar exacto para que a ti te produzca una emoción... Comienza cantando simplemente a una media voz. No es un Pianissimo. No es susurrado, pero sí, obviamente está muy, muy suave... (Y entona) 'querida'. Esto es un Staccato (nota corta y separada de la siguiente)... La U es una de las vocales más difíciles de colocar a nivel técnico vocal. No en el caso de Juan Gabriel; lo coloca genial. Y ha crecido un poquito en volumen... Yo creo que Juan Gabriel siempre tuvo unos muy buenos agudos. Él demostró más de una vez que podía ser el famoso Do de pecho sin pestañear, o sea, sin despeinarse. Pues en este caso estamos en un Si4 aproximadamente (la nota Si ubicada en la cuarta octava). Esto es maravilloso y se escucha super bien. Super cristalino, súper sano cuando hace ese quiebre".

Y después de semejante cátedra de interpretación vocal, la canción que sigue es coral, "Bailando", con un gran despliegue instrumental que suena más a Jazz mezclado con R&B que a música mexicana. Y sin embargo, dos años más tarde se usó como uno de los temas promocionales del Mundial de Fútbol México '86 junto a "A Special Kind of Hero", de Stephanie Lawrence, y "Hot Hot Hot", de Arrow.

En los dos temas finales, "Bésame" supone un regreso al Twist y "Tus ojos mexicanos lindos" retoma el estilo de balada de los años 60. En resumen, un álbum capaz de llegar a todos los públicos, sin distingos de edad, origen, condición social y conocimiento musical. Brillante. Seguramente no fue la intención, pero fue lo que consiguió. 

"Recuerdos II" fue nominado al Grammy Award de 1985 a la Mejor Interpretación Mexicana/Mexico-Americana. No ganó. No le hizo falta. Superó en ventas a más de la mitad de los nominados aquel año en todas las categorías. Ocho millones de copias vendidas, una auténtica locura. El periodista Antonio Carrioza cuenta que "cuando el disco se estampó, se tuvieron que hacer tres turnos en la fábrica para cubrir el mercado que exigía esos discos".

Fue el álbum número 20 en su carrera, pero marcó un antes y un después en su carrera como compositor, pero sobre todo como intérprete. Y sus fans, que ya suspiraban por él, acabaron rendidos a sus pies. 

"Alberto era un personaje único", vuelve a recordar Ryan Ulyate. "Grabábamos el álbum, hacíamos una pausa e íbamos a cenar o a almorzar. Estábamos sentados allí y nadie se daba cuenta, y toda la gente del restaurante, todos los camareros y todos los hispanos que trabajaban allí, estaban asombrados. Era como si hubiera entrado Elvis. Nos costaba creer que este tipo fuera una estrella tan grande, porque era un tipo muy divertido; no era pretencioso. Simplemente era genial... Él era de esos tipos que nacieron para esto, y era auténtico". 

Playlist

1. Juan Gabriel - Juárez es el No.1
00:50
2. Juan Gabriel - Meche
04:14
3. Juan Gabriel - El Noa Noa II
07:53
4. Juan Gabriel - Eternamente Agradecido
13:03
5. Juan Gabriel - Qué No Diera Yo
16:40
6. Juan Gabriel - Recuerdos
21:19
7. Juan Gabriel - Querida
25:17
8. Juan Gabriel - Bailando
30:32
9. Juan Gabriel - Bésame
34:25
10. Juan Gabriel - Tus Ojos Mexicanos Lindos
38:33

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