Grandes Álbumes de la Música Latina

Un programa de José Arteaga
El grupo Kaoma y los bailarines del vídeo-clip.

Grandes Álbumes: World Beat

13 de mayo de 2026

KAOMA WORLD BEAT (Epic, 1989)

Esta es la historia de uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos en la música latina, pero cuyo éxito, que lo llevó a convertirse en la banda sonora de la caída del Muro de Berlín, nada más ni nada menos, quedó empañado por una demanda que acabó para siempre con el prestigio de los productores de la banda que lo interpretó. Esta es la historia de "World Beat", el álbum del grupo franco-brasileño Kaoma, que incluyó el hit mundial de 1989 y vendió 30 millones de copias. La historia de "Chorando Se Foi", canción mejor conocida con el nombre del ritmo en que se tocó: lambada. Pero antes de ser lambada fue cumbia y antes de ser cumbia fue saya, y antes de cualquier cosa fue una tonada andina que tocaban con zampoña los hermanos Hermosa, del grupo boliviano Los Kjarkas. Toda una novela que lleva por título "Llorando se fue".

La historia comienza en la Amazonía, una tierra enorme y complicada que separa las regiones andinas de la costa Atlántica en Brasil. En ese universo tropical indomable surgieron muchos intercambios culturales a lo largo del siglo XX, y ese fue el caso del baile. A lo largo de todo el continente, incluida la Amazonía, se extendió la cumbia, generando estilos diversos de interpretación. Y mientras eso sucedía, en el lado boliviano de esa región hubo en los años 80 una danza muy popular, la saya. Su ritmo, de acento Afro, había surgido en Los Yungas, eco-región montañosa y selvática, puerta de entrada a la Amazonía. Ritmo y baile sincopado, alegre, saltarín y emotivo, tocado con charango, bombo y quena. En el lado brasileño, por su parte, hubo en esos mismos años un baile muy popular, la lambada. Su ritmo surgió en Pará, un estado amazónico norteño más grande que toda Bolivia. Ritmo y baile sincopado, alegre, bullicioso, de movimiento de pies y de cintura, y que se toca con violão, triángulo y zambumba.

En aquel tiempo un productor boliviano llamado Laureano Rojas Alcocer llevó a Brasil un disco de una banda de su sello discográfico Lauro, Los Kjarkas, que tocaban saya, fue una novedad. Y esa novedad encajaba como anillo al dedo en la cumbia y en la lambada. 

Don Laureano había fundado el sello Lauro Records en Cochabamba en 1960 tras regentar una tienda de discos y la compañía Prodisco, que acabaría convertida en Lauro & Cia. Ltda. Su interés era difundir la música nacional boliviana, pero como el país no tenía mayores recursos tecnológicos, comenzó a viajar a Brasil para grabar en los estudios de allá y prensar Singles y Long Plays en las fábricas de vinilos de allá. "Había necesidad de la música, había necesidad de la grabación, había necesidad de promover el país", recordaba en una entrevista. 

Rojas Alcocer conocía muy bien Brasil desde los tiempos en que fue militar destinado a la frontera con Matto Grosso. "Desde la frontera nosotros veíamos que las cosas cambiaban, ¿no es cierto? Y surgía la música. Imagínate del otro lado, unas lindas músicas del Paraguay, músicas Nordestinas también del Brasil, pero lindas. Y al final de cuentas, nosotros no teníamos músicas, ¡oye!", decía. 

Los Kjarkas, por su parte, habían comenzado en 1965 como banda gracias al entusiasmo de Ulises Hermosa, quien venía de tocar en un trío de rock antes de congregar a sus hermanos Gonzalo y Helmer, y dedicarse a la interpretación de Huaynos y otros ritmos folclóricos de la región. Los Kjarkas grabaron primero para el sello Discos Heriba de Eduardo Ibáñez en La Paz, antes de vincularse con Lauro Records.

La canción, aunque se la adjudicó el cantante Gastón Guardia, fue compuesta por Gonzalo Hermosa, quien contaba en la web Kanguil que tenían que grabar un disco y tenían todas las canciones listas, pero les faltaba una, y: "recuerdo que Ulises afinaba su zampoña con una melodía (una tonada). Y me dije: ¡Ah!, yo puedo hacer una canción con esa melodía, claro. Le dije: oye, Ulises, voy a hacer una canción de lo que afinas... Déjame, que en un par de horas está hecha la canción". 

"Llorando se fue" llamó la atención de inmediato. Tenía los elementos melódicos suficiente para gustar fue del mundo folclórico boliviano. Así que a la versión original le siguieron adaptaciones hechas en Perú, desde hacía tiempo una potencia discográfica en todo el continente. Una muy llamativa fue la que hizo en ritmo de cumbia el Cuarteto Continental (reconvertido en septeto), para el sello Midas en 1984. Midas era una filial de Infopesa, de Alberto Maraví. Y otra muy destacada fue la de Chacalón y La Nueva Crema para el sello Horóscopo de Juan Campos Muñoz, pero más cercana a la chicha que a la cumbia tradicional.

Hubo más, realizadas por el Grupo Trébol para el sello Trébol; y por Freddy Roland para el sello Fono Video. Mientras tanto, en Ecuador la toca Medardo y sus Players para su propio sello Medarluz. Fuera de los Andes también se lanzaron versiones. El Cuarteto Continente hizo una en México para ello Peerless en 1986. La Sonora Barranquilla del colombiano Lucho Campillo hizo lo propio para el sello Latin Records de Carlos Contreras. Y la banda Tropicalísimo Apache sacó una nueva versión para el sello francés Fontana.

Pero fue el productor Alberto Maraví quien hizo la traducción del tema al portugués para su versión brasileña, que hizo la cantante minaerense Márcia Ferreira en su disco homónimo para el sello Gel Continental. Así, "Llorando se fue" acabó convertida en "Chorando Se Foi". Gel era una subsidiaria del sello Gravações Elétricas, con el que Maraví tenía relación; y como el Cuarteto Continental era un proyecto personal suyo, la traducción estaba ajustada a esta versión peruana. De la adaptación musical se encargó José Ari Leite, modificando el acordeón que tocaba César Silva en el Continental por un sintetizador que tocó Jânio Santone para Ferreira.

Y ahí es cuando entra en escena la lambada, aquel baile nordestino que admiraba Laureano Rojas y cuyos danzantes, acostumbrados a escucharla con violão, triángulo y zambumba, quedan encantados con el espíritu moderno que le imprimen Ferreira y Ari. Es un éxito y suena en las emisoras de radio de Brasil. De manera que todas las cartas están puestas sobre la mesa de cara a lo que sucede a continuación.

Estamos en el año de 1988 y el productor francés Olivier Lorsac (en realidad Olivier Lamotte d’Incamps) pasa sus vacaciones en Porto Seguro, bellísima zona costera del estado de Bahía, cerca de Minas Gerais. Lorsac había saltado a la fama cuando un filme que produjo, "La Pirate", protagonizado por Jane Birkin y Maruschka Detmers, fue seleccionado para el Festival de Cannes. En Porto Seguro escucha "Chorando Se Foi" en la voz de Márcia Ferreira. Queda prendado y vuelve a Paris con una copia bajo el brazo.

Llama entonces a su amigo Jean Karakos (en realidad, Jean Georgakarakos), productor también, pero musical, especialista en jazz y rock, con una larga trayectoria discográfica y fundador del sello Celluloid. El también volvía a Paris tras vivir mucho tiempo en Nueva York. Y los dos deciden hacer una versión mucho más dinámica que la de Ferreira, adaptada a los tiempos que corren, acoplándola a las modas europeas y promoviendo un baile con alto contenido erótico.

Su plan es fríamente calculado, pues comienzan por dar a conocer el ritmo. De manera que firman un contrato con CBS/Epic para que licencie discos de lambada de diferentes artistas de Belem de Pará, del sello Gel Continental. A continuación buscan una banda para que interprete la canción en ciernes. Karakos había trabajado con varios músicos talentosos en Celuloid, de manera que le pide al pianista Jean-Claude Bonaventure que organice la banda. Así llegan Loalwa Braz,  voz; Chyco Dru, bajo; Jacky Arconte, guitarra; Michel Abihssira, batería y percusión; Claudio Queiroz, saxo y teclados; y Fania Niang, coros. La guinda del pastel la puso un bandoneonista de renombre en el mundo del tango, Juan José Mosalini, aunque éste sólo para tocar en el estudio. Así nace Kaoma.

Discográficamente los productores primero lanzaron un Single con las canciones "Lambada" y "Dançando Lambada", y al poco tiempo el álbum "World Beat" con diez canciones de diferentes ritmos que partían de la lambada y acababan en salsa, pasando por reggae, hip-hop, e incluso Disco Music Funk al estilo Chic. Y videográficamente ruedan un vídeo-clip en Trancoso, cerca de Porto Seguro, donde promueven el baile. Son los tiempos de MTV, así que el vídeo es imprescindible. Y son los tiempos de "United Colours of Benetton", de modo que la pluralidad está en boca de todos.

El vídeo tiene todo lo que el mundo espera de un Hit musical: una narrativa novelesca, un final con arrepentimiento de un padre maltratador y machista, y un amor infantil entre una chica blanca de clase alta con un niño negro de clase desfavorecida. Esos niños son Washington Oliveira y Roberta de Brito, que formarían el dúo de baile y canto Chico & Roberta. El impacto es brutal. Es el vídeo más visto en el mundo y Lambada se convierte en el baile que todos quieren bailar. 

En cuanto a la música, el Single se lanzó en París el 11 de julio de 1989. A los tres meses había vendido 1,8 millones de copias en Francia. Es la locura. A los seis meses, cuando se lanzó el álbum "World Beat", son 4 millones de copias vendidas en Europa. "Chorando Se Foi" trepa en Estados Unidos al número uno de las listas Pop y vende en Estados Unidos 5 millones de copias. El efecto es imparable, la moda recorre toda Asia y Oceanía. Es la viralización total antes de la Era digital.

El punto más alto, sin embargo, llega la noche del jueves 9 al viernes 10 de noviembre de 1989 cuando cae el infame Muro de Berlín, uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia mundial. La gente se reúne en las calles, las puertas de abren, la multitud se sube al muro y grita eufórica, suena la música, la gente baila, ríe y llora, y entonces resuena la lambada y es contagiosa. Hay parejas que bailan lambada desde allí hasta la Puerta de Brandemburgo. Es el símbolo del cambio, de los nuevos tiempos, de la libertad. Pocas canciones han conseguido tocar la fibra sensible de la humanidad de una manera tan directa.

El trabajo de producción artística y ejecutiva de Olivier Lorsac y Jean Karakos es impecable, una obra perfecta de marketing que les da el mejor resultado posible. Y ese trabajo no ha hecho más que empezar, pues se ruedan dos filmes: "Lambada" y "El baile prohibido".

Pero, ¡oh, sorpresa!, los productores franceses han pulido un diamante a partir de una gema robada. Ni Márcia Ferreira, ni José Ari, ni los hermanos Hermosa son reconocidos y registrados como autores de la canción central del fenómeno. "Chorando Se Foi" aparece como autoría de Chico de Oliveira, un seudónimo de Lorsac. El productor francés ha pasado por encima de la línea ética y legal para edificar su éxito.

"Cuando llega a ser lambada y se llama "Chorando Se Foi", y el autor dice que era Chico de Oliveira, fue una gran tristeza, nos sentimos muy pequeños y nos quedamos tristes... porque no teníamos el poder", contaría años más tarde Gonzalo Hermosa. Los Kjarkas se enteraron del plagio nominal estando en Nueva York. E impulsados por otros artistas que pasaban por situaciones similares, decidieron demandar. "Recibimos una carta de Simón Díaz, que estaba en un juicio con Gipsy Kings, por "Caballo Viejo", incluida en "Bamboleo". ojalá tengan suerte, yo les deseo lo mejor. Yo no he podido todavía, nos dijo". 

La verdad es que lo de Lorsac y Karakos fue torpe. Ellos habían comprado los derechos de reproducción de varias canciones de lambada para su plan de marketing con la CBS; de modo que registrar la autoría real de "Chorando Se Foi" no les habría supuesto ningún contratiempo. Tanto los hermanos Hermosa como autores, como Ari y Ferreira como adaptadores, habrían firmado encantados una nueva adaptación del tema. Pero se tomaron la justicia por su mano y ahora estaban en conflicto, no sólo con los compositores y arreglistas, sino con las editoras de Gel Continental en Brasil y de Lauro Records en Bolivia. El juicio se celebró dos años después en Paris. Los hermanos Hermosa ganaron sin apelación, recibiendo 6 millones de francos correspondientes a las regalías no percibidas.

Lorsac y Karakos cayeron en desgracia, arrastrando consigo a los integrantes de Kaoma, inocentes en todo sentido, quienes llegaron a ser señalados como los nuevos Milli Vanilli (El dúo alemán ganador del Grammy que sólo hacía playback). En cambio, Los Kjarkas alcanzaron la fama y recorrieron el mundo, mostrando su talento. La música de lambada también ganó, pues se dio a conocer como ritmo y baile más allá de Brasil. ¿Que fue efímero? Según como se vea. Varias década después la lambida sigue siendo un referente de una época peculiar.

Playlist

1. Kaoma - Lambada (Chico De Oliveira)
00:49
2. Kaoma - Lambareggae (José Orlando)
04:10
3. Kaoma - Dançando Lambada (Ze Maria)
07:59
4. Kaoma - Lambamour (Jacky Arconte, Loalwa Braz)
12:42
5. Kaoma - Lamba Caribe (Jean-Claude Bonaventure, Loalwa Braz)
16:50
6. Kaoma - Mélodie D'Amour (Jean-Claude Bonaventure, Loalwa Braz)
20:54
7. Kaoma - Sindiang (Fatou Niang (Fania), Jean-Claude Bonaventure)
25:00
8. Kaoma - Sopenala (Fatou Niang (Fania), Jean-Claude Bonaventure)
28:54
9. Kaoma - Jambé Finète (Grille) (Jacky Arconte, Roger Dru)
33:20
10. Kaoma - Salsa Nuestra (Jean-Claude Bonaventure, Loalwa Braz)
37:44

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