Barbarito Diez
La noche es eterna con Barbarito Diez
por Ramán Fernández-LarreaHay una brisa suave aquí, esta noche, en la entrada del “Gran Hotel”, en la calle Teniente Rey, entre Monserrate y Zulueta. Es sábado 19 de marzo de 1949, y el salón de fiestas está preparado para una fiesta de danzones. Por eso han llegado ya Barbarito Diez y la orquesta de Antonio María Romeu. […]
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Esta noche se adueña de La Habana “La emperatriz del danzón”
por Ramón Fernández-LarreaHoy la voz de Paulina Álvarez se va a escuchar Prado abajo y Prado arriba, y por toda la calle Monte, donde a esta hora todavía hay tiendas abiertas. Mucha gente espera aquí, en la puerta de la CMQ Radio, en Monte y Prado, para verla llegar a su programa de hora y media de […]
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A toda Cuba le gusta Remberto Bécker
por Ramón Fernández-LarreaLamento mucho no haberle preguntado mil cosas más al viejo Remberto. En aquellos años yo era bastante ignorante con respecto a nuestra música. Luego fui a México y solamente allí me enteré, que aquel anciano sonriente que visitaba casi a diario a sus hermanas en el apartamento junto al mío, era el autor de Llegaron […]
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Conozca a Cuba primero y visite a Bigote Gato después
por Ramón Fernández-LarreaA mí no me lo crean, pero aquí, en este bar que conocen todos los locos y noctámbulos de la ciudad, en la calle Teniente Rey 308 entre Aguacate y Compostela, en La Habana Vieja, va a caer en cualquier momento otro personaje: Daniel Santos, “El Jefe”, “El Inquieto Anacobero”, el tipo que lanzó más […]
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El amor entre Venezuela y Barbarito Diez
por Lil RodríguezUna inmensa imagen de Santa Bárbara y una inmensa bandera de Venezuela presidían su hogar en La Habana. Era como un santuario de emociones, pero todo venezolano que llegaba a ese hogar, se estremecía. A esta escribiente le pasó. Anterior Siguiente Ni la imagen de la Santa ni la Bandera sorprendían pues es bien sabido […]
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Kabiosile: Barbarito Diez
por Ramón Fernández-LarreaHubo una noche en que estuve tentado preguntarle a Barbarito Diez por qué no se reía nunca. Yo tenía veinte años, estaba recién casado, y nos rodeaban innumerables mesas en la Plaza del Himno de Bayamo, mi pueblo natal. Él deambulaba como un fantasma entre mesas de madera, vasos encerados de fría cerveza, y platos […]
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Kabiosile: Antonio María Romeu
por Ramón Fernández-LarreaComo si el jugo de una palma real le bajara despacio por el cuerpo, ceremoniosa, desafiando el viento de la mañana. Así sonaba el corazón elegante de Antonio María. Pero no era una palma. Podía transformarse también en ancha ceiba, en un laurel de encendidas hojas, en un jiquí que apretara la tierra contra el […]
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