Lloramos cuando se quema una catedral, nos indignamos cuando cierra una fábrica… y ¿qué le hacemos cuando nos enteramos que Casa Patas el tablao flamenco de la calle Cañizares en Madrid no volverá a abrir sus puertas?
Nos refugiamos en la belleza, en la música que nos da placer y también dolor. Sabemos que la cultura está sufriendo el mayor de los ataques. Hemos renunciado a besos y abrazos. Hemos renunciado a despedir a nuestros seres queridos. Hemos renunciado al arte de vivir y vivimos sin arte en vivo y en directo. Así que ahora que sabemos que “estamos vivos de milagro” (lo dijo Morente). Retomamos algunos discos recientes, esos que se quedaron en el camino de la tienda sin saber si la tienda resistirá.
El tablao madrileño Casa Patas cierra. No le salen los números, tres cuartas partes de su público es extranjero, nadie sabe cuando se normalizará todo esto que está pasando. Cuándo volveremos a salir a un concierto sin más restricciones que las del dinero (que esa es otra). Más allá del drama para los currantes del Patas está el impacto sobre el corazón de los flamencos. El local programaba al año alrededor de 400 artistas y era un lugar de reunión y alivio para aficionados, periodistas, músicos y un largo etcétera. Lo que sí abrirá es el conservatorio (las clases) pero aún está por ver cuando y cómo vuelven los conciertos a la sala García Lorca.
Jorge Biancotti recopila en este video, algunos momentos del tablao Casa Patas, el año en que se comenzó a programar la sala García Lorca.
Hay muchos tablaos en Madrid, Barcelona y Sevilla que están en la misma situación, dependen de los turistas. Y buena parte del flamenco depende de ellos. Sin flamenco en la radio, ni en la televisión, ni en las escuelas. Nuestros flamencos han sobrevivido durante años en la emigración o en los tablaos. Así que son ellos, los turistas, los guiris, los que han soportado el peso de los flamencos.
Así que sí, los jueves alternos nos toca Milagro como en la película de Berlanga e invocamos a la naturaleza y a los cielos para que todos vuelvan.