En los recientes años, aparentemente ha habido una mayor tolerancia y respeto a las personas identificadas como LGBTIQ; esto ha generado una mayor afluencia de artistas queer y en general artistas de la comunidad LGBTIQ en Latinoamérica. Desde luego a nivel global, lxs artistas trans, gays o lesbianas siempre han estado presentes en la música. Sin embargo en Latinoamérica por varias cuestiones el panorama para la comunidad LGBTIQ ha sido más complicado (Entre 2014 y 2019, 542 personas fueron asesinadas en Colombia por su diversidad sexual).
Gracias a nuevos colectivos sociales y políticos, como los movimientos feministas cada vez más fuertes, y a las nuevas generaciones y personas que han logrado entender y aceptar todas las diferentes identidades de género, se han abierto algunas nuevas posibilidades y aceptación para la comunidad LBGTIQ en el mundo del arte. Hoy en día cualquier persona conoce al menos un(a) artista perteneciente a la comunidad LBGTIQ.
Es así como han surgido músicos que sin ser parte de esta comunidad, se sienten identificados con el principio fundamental de la igualdad (Linn Da Quebrada los define como «periféricos»), y lo expresan participando en conciertos específicos o en manifestaciones del Día del Orgullo. Pero es indudable que para ellos y para todos, un gran referente moderno en Latinoamérica es Pablo Vittar.
Lo interesante de Vittar es que va más allá de las especificaciones nominales aplicadas a la comunidad. Hace apariciones como drag-queen, que le han dado la vuelta al mundo y se ven en vídeos con millones de visitas, pero se declara sencillamente como un cantante. Sin más. Eso si, es un destacado activista. Colabora con onePULSE Foundation y The Equality Project, que buscan respecto para la comunidad y ayuda para familiares y amigos. Sé fiel y amable contigo mismo todo el tiempo es su mensaje.
Vittar ha sido más que un ícono gay y un gran impulso para nuevos y nuevas artistas LGBTIQ en Latinoamérica. Su ascensoha permitido que exista una mayor popularización de la música hecha por personas de diferentes identidades sexuales, además también de una mayor aceptación e inclusión a las nuevas sexualidades en diferentes espacios como festivales, plataformas o medios de comunicación. Dentro de los nuevos artistas pertenecientes a la comunidad LGBTIQ, queremos destacar un interesante auge reciente de personas queer (y comprometidas con la comunidad) en la música latinoamericana: