Dice Gabriel Ríos que la rumba tiene sintonías punk y que el son montuno proyecta en su cabeza un espectro gótico. Una entrevista plagada de perlas inesperadas
Gabriel Ríos es un nostálgico moderno que, tras 25 años viviendo en Gante, decidió en plena pandemia rescatar los discos antiguos que escuchaban su padre y su abuelo en su Puerto Rico natal durante el siglo XX. En esta conversación con José Fajardo desde la intimidad de su casa (uno de esos días raros donde en Bélgica sale el sol) se sumerge en una cápsula del tiempo hasta su niñez, recuerda a un amor bohemio de juventud que le arrastró hasta Europa, desvela los entresijos de su nuevo disco ‘Flore’ (una arqueología sonora que tiene mucho de introspección identitaria) y se emociona cuando sugerimos que su música podría sonar en una nueva versión de ‘In the mood for love’ (Wong Kar-wai).
Gabriel Ríos actúa en Madrid el domingo 28 de noviembre en el Café Berlín. Aquí puedes ver las entradas.
Flore
A vueltas con la idea imprecisa de nostalgia, Gabriel Ríos profundiza en esta canción con el espectro del paso del tiempo en un diálogo ¿imaginado? con su padre donde la noción de la muerte está tan presente que abrasa. Aquí está todo lo que este artista boricua europeizado representa: el choque (pero también la conexión) entre dos culturas, y más allá, la mezcla entre lo de antes (la tradición) y lo nuevo (pura modernidad).