Rafael "Felo" Bacallao de la Orquesta Aragón

ID Colección: 0218
Formato: Fotografía
País origen: Cuba
Año: 1959
Featuring:
Rafael "Felo" Bacallao - Cantante(s)
Descripción:

La presente fotografía está dedicada a Guido Sarría, percusionista de la Orquesta Aragón: "Con toda mi amistad a mi compañero y amigo Guido. 26 de febrero de 1959". Es el comienzo del año en que Rafael Felo Bacallao ingresa a la orquesta surgida en la misma ciudad de donde era oriundo él: Cienfuegos, sólo que ni Felo ni Orestes Aragón sabían cómo se cruzarían esas vidas y esas aptitudes musicales. En ese momento Bacallao tenía 24 años. Había nacido, curiosamente también en febrero, el 9 de febrero de 1935. Y ya tenía once años trajinando la música cuando se integró a la Orquesta Aragón, surgida cuando él apenas tenía 4 años.

Hizo dúos (con Rafael Molina, guitarrista) tríos (como el Trío Arizona) y agrupaciones (como la del flautista Efraín Loyola)  hasta que en La Habana, con la determinación de ser cantante porque  sabía de su talento, tocó el hombro del mismísimo José Fajardo, quien al hacerle la audición no lo pensó dos veces y lo contrató de inmediato. Sería por poco tiempo pues se integraría a la Orquesta Aragón para dejar páginas memorables en la música, y también en el baile coreográfico, del cual fue un real pionero.

 

En un magnífico trabajo de Rosa Marquetti en Colección Gladys Palmera se puede ampliar muchísimo en torno a Felo Bacallao: https://gladyspalmera.com/coleccion/el-diario-de-gladys/felo-bacallao/

 

Como no abundan detalles de su etapa final en Caracas hemos de apuntar en primera persona.

A esta redactora la llamaron a primera hora de la mañana del 13 de mayo de 2005 para dar una luctuosa noticia: Infarto y al parecer una úlcera reventada. Avisamos de inmediato al embajador de Cuba en Venezuela debido a la importancia del caso. Germán Sánchez Otero efectivamente comenzó a agilizar a través de la embajada los trámites del velatorio de Felo Bacallao. A través de la página web Jazz Mestizo de la que hacemos parte, localizamos a Rey Montesinos y él inmediatamente localizó al hijo de Felo, Ernesto Bacallao, integrante como fue su padre, de la Orquesta Aragón, quien viajó enseguida a Caracas. Cuando nos vimos ya su padre había sido trasladado, desde el apartamento de Caricuao donde lo sorprendió la muerte a la capilla velatoria del Hospital Militar de Caracas, que algunos conocen como Funeraria Géminis.

Allí estuvimos amigos cercanos e incluso la esposa del embajador cubano en Venezuela. Sugerí a Cuba, y a Ernesto Bacallao la cremación de Felo para que el excelente músico y ser humano que fue, descansara en su tierra natal, la tierra de su mayor gloria.

Rafael Bacallao residía en una Casa Hogar del centro oeste de Caracas, regentada por monjas católicas que se ocupaban de él, de su ropa y de su alimentación. Estuve ahí. Tenía una confortable, amplia y ventilada habitación. Cuando Felo sabía que se iría de trabajo nocturno, no llegada a su residencia sino al apartamento de un amigo en Caricuao, zona alejada del centro de la capital, pero perteneciente al área metropolitana. Y fue desde Caricuao que partió en la alborada del 13 de mayo de 2005, ocho años después que Ismael Rivera partiera en un día similar.

 

II

Se llenaba el Triana Tropical (calle El Recreo, pasaje el Recreo de Sabana Grande, Caracas) cuando se anunciaba la presentación de Felo Bacallao. Martín, el dueño y gerente del local, contrataba por lo menos dos agrupaciones para esas tandas de fin de semana en las que Felo era la estrella. No se trataba de salsa. Los grupos más bien eran de charanga y de guaracha, claro que con boleros y porros dando vueltas de vez en cuando.

Bacallao siempre fue atento, gentil y muy en su puesto. Su amistad con el pianista venezolano Enrique Culebra Iriarte fue de trascendencia. Culebra le produjo un disco con su orquesta, La Bra Bra Sound, y no escatimó en la sonoridad de violines, cello y flautas. Sin clave y bongó no hay sonEn opuestas regiones y Sueño habanero  son algunos de los temas incluidos. Posteriormente Culebra comenzó un segundo disco, pero apenas habían grabado dos temas cuando Felo Bacallao cambió de paisaje.

Antes, en 1997, su paisano Luis Tata Guerra también produjo un disco en el que la voz cantante era la de Felo Bacallao. Fue el disco Tata y Los Matanceros.

Felo Bacallao descansa en su tierra natal y a los venezolanos queda la satisfacción de haberle animado cuando optó por buscar otros horizontes  en Venezuela. Hay que acotar que él regresó a Cuba para un aniversario de la Aragón… y retornó a Caracas.

Caracas lo devolvió a Cuba, la tierra de su descanso eterno.


Lil Rodríguez