Boco-boco (afro cubano)

Luciano "Chano" Pozo

Serie
Revistas-Partituras
ID Coleccion
PAR0027
Formato
Partitura
País de origen
Cuba
Año
1942

A inicios de la década de los años cuarenta las editoras norteamericanas Peer Music Corp. y Robbins controlaban una parte amplia y muy significativa de la creación autoral de los mejores compositores cubanos.

J. J. Robbins era un fanático de la música cubana que había trabajado para el sello Decca y decidió lanzarse en esta aventura editorial. Se propuso crear un buen catálogo de música popular cubana. Hasta ese momento solo se ocupaba de la música para el cine, y había firmado contratos con compositores latinoamericanos de importancia como René Touzet, Marcelino Guerra, Noro Morales, María Grever, Bienvenido Julián Gutiérrez, Fausto Curbelo y otros.

A la altura de 1942, Chano Pozo enfrenta serias discrepancias con Peer Music, a quien había confiado la contratación editorial de sus obras. Se siente engañado por su representante en Cuba, Ernesto Roca, a causa de las exiguas regalías que recibía de las obras suyas que con éxito había popularizado Miguelito Valdés y otros intérpretes en Estados Unidos, que le comentaban esos triunfos. Chano encaró a Roca y rompió con Peer, firmando sus nuevas composiciones con Robbins Music Company: el luego exitoso Nagüe, y los afros Zarabanda, Bocó Bocó, y otras que el propio Chano había hecho populares en Cuba, pero que nunca había llegado a grabar, como la conga Yo siento un bongó y la rumba afro Mersé.

Bocó Bocó fue cantada por Rita Montaner en varios espectáculos a los que se unió Chano con sus tumbadoras. Mario Bauzá lo mencionó como uno de los temas con los que Chano se impuso en Nueva York y fue grabado por Tito Rodríguez en esa ciudad en 1948, para el sello Tico (10-085). (RM)

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