Marisol Mendoza “La Musa Mayor” - Pinchar también es tradición

29 de mayo de 2021

Crecí entre bafles, cables y discos gracias a mi papá, Ricardo Mendoza García "Sonido Duende", dice Marisol Mendoza Gómez. Él influyó mucho en mí, primero en el gusto por la música tropical y, después, por el amor hacia la cultura sonidera. Junto a mis hermanos, Ricardo y Enrique, nos empapamos de la música y de la emoción de la fiesta. De mi parte me sentía emocionada por saber cómo se llevaba a cabo, por lo que mi papá fue nuestra inspiración. Es así que mi hermano Ricardo y yo conservamos su conocimiento y lo compartimos para que trascienda.

Convertirme en sonidera fue algo que me apasionó y el detonante fue conocer a tres mujeres sonideras. Sin embargo, me di cuenta que dentro de este ambiente no había muchas mujeres, además que no tenían visibilidad, espacios y apoyo; por lo que esta dificultad es lo que me atrae a realizar gestión cultural y ser parte del escenario como sonidera.

Es así que fundé un colectivo de mujeres sonideras: Musas Sonideras, como un espacio para vernos y escucharnos, hacer unión y crear un lugar para nosotras en un ambiente que era particularmente masculino, con el lema "Hasta que la sonoridad se haga costumbre". Musas Sonideras nació el 19 de julio del 2017 en el Salón Candela, y actualmente lo conformamos 32 musas sonideras de México y Estados Unidos. Es un colectivo inter-generacional, pues nuestras edades van desde los 20 hasta los 60 años. Somos menos del 1% de la comunidad sonidera, pero eso no nos ha impedido hacer nuestro trabajo. Nos llaman "Sonideras Por la Paz", pues formamos parte de los bailes sin violencia, donde intervenimos las canciones con saludos para el público presente y no presente, haciéndoles partícipe de la fiesta. Tocamos música tropical como cumbia, salsa, boogaloo, guaracha, chachachá, vallenato, danzón, montuno, son, guaguancó, merengue, mambo, electrocumbia, porro y paseo. Además del espacio público de tradición sonidera, hemos ganado espacios tocando en museos, universidades o casas de cultura, donde hemos incursionando con diferentes artistas.

Ser sonidera y gestora cultural es algo que me inspira, pues estas labores me permiten compartir las enseñanzas y la tradición sonidera de mi padre, "Sonido Duende", a nuevas generaciones, y donde cada disco me recuerda lo importante que es mi dinastía, la Dinastía Duende.

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