Mateo Kingman

En primer lugar, los ritmos, las fusiones, la sonoridad y en general la musicalidad en este nuevo álbum Astro, suenan más que vigentes, actuales y modernas. Incluso este proyecto llega a ser un álbum un poco más avanzado de lo que suena hoy en día. Desde una especie de bolero y balada, donde la guitarra y las voces son protagonistas, hasta un sonido moderno y futurista, donde lo electrónico es lo principal. Este avance sonoro en la música de Mateo Kingman es el primer elemento que sobresale en el segundo álbum del ecuatoriano.

Una evolución progresiva y entendible en la música de Mateo Kingman pues desde su debut en el 2015, con Respira, Kingman siempre fue un paso adelante. Al menos en ese entonces frente a sus referentes y demás artistas símiles (Chancha Vía Circuito, Nicola Cruz o Lagartijeando) Siempre siendo más arriesgado, teniendo como referente la música que suena en su presente.

Aunque Astro tenga un sonido y un concepto avanzado, moderno y futurista, es un paso lógico y esperado del cantante y músico. Con pocos ritmos, samplers, instrumentos y referencias sonoras a la música folclórica, Kingman explora y juega con muchos más efectos y producción actual y en tendencia. Como hace en IO, el tercer track de este álbum, una de las canciones más electrónicas de Astro, la cual destaca por ser una canción donde «rapea» más o rima o usa su característico fraseo. También logra demostrar modernidad y avance en Puerta de Sal y Religar dos canciones con la base de uno de los estilos musicales del momento, el trap. Por una lado, Puerta de Sal está hecha con una tendencia más hacia el hip hop, que se mezcla con la pacifica voz de Kingman, pero con un corte donde avanza y se siente un sonido mucho más adelantado, sintetizadores y un beat más fuerte. Religar tiene un inicio que suena a selva, a ritual, a lo tribal y místico, donde lo que resalta es el bajo, los hit hat acelerados digitalmente -base de Trap-, junto a los elementos espirituales que Kingman expresa aquí. El álbum cierra con la canción que le da su nombre Astro, otra de las canciones más avanzadas y electrónicas. La intención es simular el espacio exterior, el universo, el cosmos, con reverbs, ecos, sintes, efectos digitales y la profunda y delicada voz del artista.

Sin embargo, el álbum presenta una dualidad entre ese uso de lo electrónico y digital y otras canciones donde las guitarras, y otros elementos acústicos y orgánicos son lo principal. En Umbral, con la que abre el álbum, destaca la natural voz de Kingman, haciendo una introducción pura y profunda para el resto de este Astro. Luego, tenemos Tejidos, una fusión con algo de folclor y música tradicional, donde escuchamos un arpa y un coro que se acompaña de voces y percusión, aludiendo a la tradición andina. La canción más acústica y orgánica de este trabajo es Último Aliento, junto al gran Gustavo Santaolalla en las voces y en el tradicional instrumento boliviano, el ronroco.

Lucero podría encajar como una balada e igualmente podría encajar como dream-pop (una referencia clave podría ser Mac Demarco o para el mismo Kingman, James Blake). La suave voz de Mateo junto a la guitarra y la batería dan el ambiente hacia la balada. Por otro lado los sintetizadores y efectos electrónicos van hacia al lado del reciente estilo ya mencionado. Pero Astro es más que su novedoso e impactante sonido, este disco es completo y además complejo. 

Otra de las características que destacan en Astro, es la voz. Aquí Mateo K. nos demuestra mucha más flexibilidad y versatilidad a la hora de cantar, se aleja bastante a su rap frente a lo que realizó en Respira. En este álbum canta, hace armonías y permite escuchar más su verdadera voz. Escuchamos a un Mateo Kingman cantautor, profundo y entregado.

También tenemos el elemento más sobresaliente de todo el disco, un concepto tan complejo como profundo. Este concepto es mucho más denso que lo que Kingman expresó con Respira. Desde la vida a la muerte o viceversa (que él abarca desde la astrología), hace una conexión con un viaje estelar y espiritual expresando y contando que no todo empieza como creemos. La vida es un ciclo, es un viaje astral, espiritual que no acaba con la muerte, que continua después de otras formas en otros espacios distintos a lo físico. Escuchamos a un Kingman astral, existencial e incluso filosófico.

Umbral nos introduce a ese mundo espacial, ambiental de manera delicada y profunda; también es la primera canción que nos indica el eje de todo el disco. Desde la portada tenemos una idea de este viaje, pero en esta primera canción escuchamos que habla de una serpiente. Es el eje central de este Astro pues, desde su portada, vemos una intencional ilustración donde se ilustra la constelación serpenso, la constelación de la serpiente. Y ahí empieza el viaje. Precisamente el viaje de la serpiente.

Simbólicamente, la serpiente representa a la medicina por su característica reparadora y auto-curativa, En otras culturas es un ciclo sin fin, un animal que empieza donde termina, como la uroboros; un sinfín de significados y  representación de la curación, de la regeneración y del renacer. Así como el inicio de este viaje astral nos lo muestra en Umbral, el fin en sí mismo, la muerte, la expresa con la visceral canción Último Aliento, donde este ser que viaja, se despide, deja de ser lo que fue, deja todo atrás, muere de una manera muy tranquila y pura. El interludio Uno y la canción Religar representan el inicio del nuevo ciclo.

 Lo que expresa directamente la canción es que el final de la vida, del cuerpo, del ser, es volver a ser, pero volver a ser parte del todo, parte de lo que dio la vida, parte de la tierra, parte de la naturaleza, parte del cosmos. Volver a ser uno con el origen.

Lucero es la continuación de la idea de volver a ser parte del todo. De manera romántica y poética Kingman narra la forma en que somos parte de la luz, de la arena de la tierra, y cómo siendo parte de la naturaleza, nuestro ser continua su viaje. Pues Astro, la última canción, termina contándonos que el ciclo continua siendo parte del cosmos, de los astros y del infinito. Un ser sin nada, un ser totalmente desprendido de todo.

COMO LLEGAR AL ASTRO

Mateo Kingman inició su carrera muy joven, cuenta Ivis Flies ,su productor, amigo y mano derecha en casi todo su trabajo musical. Fue quién lo acompañó desde que lo conoció a su temprana edad, quien conoció sus primeras ideas y quién lo acompañó desde su primer álbum Respira.

La gran experiencia de Flies junto al joven talentoso se inició con grandes aspiraciones e ideas, creciendo y creando mucho más. Trabajaron desde el primer álbum junto al proyecto párelo EVHA, muy ansiosos de lograr grandes cosas en un país donde la industria musical apenas prosperaba.

Aunque la recepción del primer disco no tuvo la respuesta esperada, tiene muchos elementos que marcaron diferencia con lo que sonaba en aquellos días. Kingman «rapeaba», característica que a su vez lo conecta con lo urbano, concepto musical que siempre le ha llamado la atención y que ha sido pilar de su música.

Incluso tenía una canción rock en un álbum que mezclaba los sonidos andinos con lo moderno, pero que habla de naturaleza y que se reconoce por ser más orgánico. Por ese tipo de detalles particulares Kingman se distinguía de los demás artistas. Las canciones de Respira hablan del respeto, el amor y la conexión con la naturaleza, y eran la muestra del joven, del «niño de la selva» que hacía parte de ella, que invitaba al amor por la naturaleza sin ser romántico, bajo ritmos emocionantes, alegres y totalmente enérgicos. De esta manera, su primer paso fue hablar de la naturaleza, tener en cuenta lo que sonaba en ese momento, fusionar con lo andino y lo folclórico. Fue claramente un paso orgánico hacia el denso mundo de Astro.

Aunque su sonido y conceptos en Respira eran más ingenuos y afanados por expresar lo que sentía, ese trabajo es una muestra del primer paso que dio para lograr algo más completo, avanzado y maduro como Astro. Sin embargo, la música de Kingman también se ha construido a través de las personas que lo rodean y con quienes ha compartido sus ideas y su música.

CHANCHA VÍA CIRCUITO Y MATEO

Sin ser una intención suya, resultó casual ser parte de ZZK Records, pues la intención de Kingman siempre ha sido distinta frente a lo que hace la mayoría de músicos del sello argentino. Él se encuentra en una posición algo distanciada con la música de ZZK Records en general, pero ha encontrado conexiones, como sucedió con Pedro Canale, conocido por Chancha Vía Circuito. Se encontraron mientras ZZK Records andaba en Ecuador distribuyendo su música. Crearon una canción juntos para el tercer disco de Canale, Bienaventuranza, donde se nota la intención de hacer algo urbano pero también folclórico y chamánico.

La forma de frasear, cantar y rapear de Kingman resultó muy interesante para muchos artistas de ZZK Records, y este logró poner su sello en diferentes colaboraciones, como escuchamos en Brinca, junto a los divertidos argentinos Frikstailers.

GUSTAVO Y MATEO

Para Mateo, Gustavo Santaolalla siempre ha sido más que inspiración más que una  referencia musical y más que un ídolo musical. Santaolalla ha sido un compañero, incluso antes de conocerlo, y como él mismo dice, un musicalizador de varias etapas de su vida.

Se conocieron hace algunos años en México. Santaolalla sintió buena conexión con el primer álbum de Kingman, y allí empezó una relación musical y amistosa pero algo distanciada. Luego, Santaolalla al visitar Ecuador pidió a Kingman ser quién abriera su concierto. En ese momento se estaba ideando Astro y Kingman tenía algunas canciones preparadas dentro de las cuales ya estaba Último Aliento. Encantado por la canción, Santaolalla realizó voces, ronrocos y bajos en ella, dándole una intención más profunda y emotiva.

LA NATURALEZA COMO PARTE DE LOS ASTROS

Para Kingman su entorno natural y sus paisajes natales son algo que comparte con personas con las que tiene conexión. De igual manera, es algo que se logra apreciar escuchando como el artista expresa sus pensamiento, su vida y como se relaciona con sus momentos y espacios personales.

Cuenta Grant C. Dull, cabeza de ZZK Records, que una de las experiencias que más recuerda es haber conocido Macas, la ciudad natal de Mateo junto a algunos ríos, y paisajes naturales ecuatorianos. El artista ecuatoriano mostró gran parte de su ser a un amigo y socio de la música. Flies, su amigo y productor cuenta también que comparten ideas, y gran conexión frente a la naturaleza y sobre todo a las ideas que generaron este nuevo trabajo musical. Kingman ha demostrado como es su relación con su entorno y en su música lo sentimos, Respira es la naturaleza en sí misma, y al fin y al cabo, los astros, el cosmos y el universo en general son parte de la naturaleza, contándonos que incluso la transición del ser, la vida y la muerte son un conjunto y un ciclo de conceptos y momentos parte de la naturaleza.

La visita de Mateo Kingman es la excusa para saber qué pasa en Ecuador  
Nicolá Cruz ha sido el puntal, y después de él nos han ido llegando EVHA, Quixosis o Mateo Kingman. Este último pasó por España y pudimos hablar con él de la influencia de la Amazonía en su música, de lo tradicional y de la nueva escena ecuatoriana. Y también tocó dos temas en exclusiva para Radio Gladys Palmera. Además de ese repaso, escuchamos novedades de Rita Indiana, Gepe o Los Mesoneros.  

Playlist

1. Rita Indiana - La hora de volvé
00:00:22
2. Rita Indiana - El castigador
00:02:02
3. La Lá - Caramelo
00:06:09
4. Gepe - Hablar de ti
00:09:51
5. Los Mesoneros - Solo
00:13:41
6. Mateo Kingman - Sendero del monte (LIVE), entrevista RGP
00:18:00
7. Mateo Kingman - Dame tu consuelo
00:31:56
8. Mateo Kingman - Lluvia (LIVE)
00:35:57
9. EVHA - Uiuí
00:40:40
10. Nicola Cruz - Puente Roto Quantic Remix
00:45:34
11. Van Fan Culo - Comí
00:49:28
12. Quixosis - Futurikingue
00:54:19

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