Sara y Pedro

Cuando la música tropical aún no había conquistado el territorio de lo cool en España y Europa, Chico-Trópico se convertía en uno de los primeros eventos que abogaba por la difusión de la cumbia psicodélica y los ritmos tropicales más kamikazes del otro lado del charco.

Aquel festival mutó en plataforma expansiva, y diez años después, se puede entender a Chico-Trópico como un colectivo que programa conciertos de underground latinoamericano, pero también como comisarios artísticos innovadores, dando a luz proyectos que esquivan el esnobismo del mercado artístico para construir identidad desde lo social, lo popular, lo folclórico, lo barrial.

Tanto cuando programan a artistas como Dick el demasiado, Meridian Brothers, Chicha Libre o Frente Cumbiero, como cuando se inventan un festival de artistas en formato one-people-band o resignificando la canción romántica; como cuando convierten una autocaravana en un estudio de grabación ambulante que han paseado por todo el país; Chico-Trópico abren ventanas donde solo había paredones inmensos.

Ahora, Sara (Brito) y Pedro (Buschi), los dos seres humanos detrás de esta plataforma, han parido un proyecto musical: Teleclub, del cual publicarán su primer disco, Hipoteca/Discoteca. Desde Radio Gladys Palmera, como hemos hecho en los albores de Chico-Trópico cuando colaboramos mano a mano en algunos de sus eventos, hemos hablado con ellos sobre este singular nuevo proyecto y unas cuantas cosas más. Y además, estrenamos en exclusiva cuatro de las canciones del disco.

Alan Queipo Bonet: Lo primero que me llamó la atención es que, a diferencia de otros trabajos que habíais hecho juntos (como San Borondón, o como las sesiones que hacéis como Chico-Trópico DJs), no es un disco marcado únicamente por influencias tropicales o latinoamericanas; sino que suena más heterogéneo. ¿Es Teleclub una manera de empezar a desencasillarse de «lo latino»?

Sara Brito y Pedro Buschi: Creemos que llevamos tiempo desencasillándonos de «lo latino cumbianchero», si bien nos encanta. Pero con múltiples proyectos hemos ido por otros lados. Nos salimos bastante de la noche y de eso salen otras cosas. Aparte de los que nombras, las músicas que hicimos para Palomo o lo que hace Pedro con Pipo el sucio son otra cosa: sonidos fuera de esa casilla y más centrado bien en la experimentación (en el caso de Palomo o de nuestros programas de radio) o en la canción puramente, sea cual sea su género (en el caso de Pipo el sucio). Teleclub es un intento de hacer una banda entre nosotros, de hacer canciones juntos aparte de todos los otros proyectos que hacemos desde Chico-Trópico. Y de jugar a lo heterogéneo sin mucha disonancia.

AQB: ¿Qué diríais que da más personalidad a Teleclub, en comparación a los anteriores trabajos musicales que hicisteis Sara y Pedro como Chico-Trópico? ¿Cuáles diríais que son esas marcas de agua más reconocibles?

SB y PB: Que Sara canta por primera vez. Generalmente agarraba el micrófono para berrear o algo más tipo «spoken word». También es un disco muy pop y muy de canciones, que no suena a nada ‘moderno’, tampoco noise. No busca epatar. Es un disco-pantufla, de canciones personales hechas en casa cuando los niños duermen, grabadas lo mejor que pudimos.

AQB: Tengo entendido que empezasteis a hacer canciones antes de la cuarentena; pero que muchas otras surgieron en el confinamiento. ¿Cambió mucho la idea de las canciones una vez encerrados? ¿Os obligó a dar giros sobre ejes que no estaban planeados o pudisteis trabajar de una manera normal? ¿Diríais que este disco es «hijo del confinamiento»?

SB y PB: Digamos que el 70% del disco se hizo antes y el 30% se compuso durante el confinamiento. Y el grueso de la grabación y mezcla sí se hizo en cuarentena simplemente porque teníamos más tiempo. Ahora, es verdad que nosotros vivimos normalmente bastante confinados en un pueblo de la sierra y eso se sumó al confinamiento social por el coronavirus y como que redondeó ese aspecto del disco. Vivíamos aislados antes del confinamiento.

AQB: Existe ese debate sobre si estar encerrados es buen momento para crear o no. Supongo que eso depende de cada cabeza y de cada momento; pero no sé cómo les pegó a ustedes: ¿fueron más creativos en el encierro o costó más sacar adelante las canciones?

SB y PB: Sí que se nos cayeron bastantes proyectos y eso nos dio tiempo para retomar cosas, como este disco, que teníamos aparcadas. Cosas que no necesariamente dan de comer. Tuvimos nuestras iluminaciones, pero con los niños en casa todo el tiempo es difícil entregarse a la bohemia. De eso también habla el disco.

AQB: Hay una canción en concreto, Juntos, que parece que habla sobre el amor ciclotímico en tiempos de confinamiento; y tenéis incluso varios temas que hablan de la muerte. Hay un punto de cinismo, ironía, surrealismo bien entendido y sarcasmo que orbita en prácticamente todas las canciones. ¿Vosotros lo veis así?

SB y PB: Juntos la hicimos íntegramente antes del confinamiento. Nosotros trabajamos, criamos, y hacemos prácticamente todo juntos. Y lo hacemos desde casa. Es algo terrible y tierno que procuramos tomarnos con humor. No podemos escaparnos de esto, ni siquiera yendo a trabajar a una oficina. Y ese humor está en el disco casi por todos lados. No tanto cinismo como cierta mirada ácida o negra sobre las cosas. Lo de la muerte lo charlamos con unas birras de por medio.

AQB: Estos últimos años, si bien habéis estado detrás de muchos proyectos, con el que más recorristeis el país y posiblemente en el que escuchasteis más música fue con La C.O.S.A. (una especie de casa rodante que la llevabais por diferentes sitios y la gente podía grabar lo que quisiera). Además de haber grabado en La C.O.S.A., ¿hasta qué punto influyó el trabajo que hicisteis allí en Teleclub?

SB y PB: El nombre Teleclub surgió cuando hicimos la primera grabación en La COSA en 2017, un ensayo de prueba donde empezamos a fantasear con montar una banda. El nombre de Teleclub viene de los viejos locales de los pueblos donde no había televisión sino en esos clubs. Esto en Canarias. Esa cosa de club social nos gusta, sobre todo en tiempos de multipantalla. Luego, La COSA es un centro social también. Y sí, es un lugar donde se graban músicas muy heterogéneas como las del disco. Este disco lo grabamos sin temor a cometer errores y eso es algo que sucede también en la caravana La COSA.

AQB: Sara me comentaba al pasarme el disco, casi a modo de epílogo de la presentación en el texto que escribió, que es “muy crisis de la mediana edad, muy pop cuarentón”. ¿Diríais que vuestro target es ese o que el público más joven puede entenderlo?

SB y PB: No tenemos ni idea. Pero a nuestros hijos hay canciones que les gustan. Por otra parte, admiramos la actitud ultrasegura del trap y otras músicas actuales, pero lo nuestro es más desastre emocional y mala gestión de la autoestima. Pero lo aceptamos y lo bailamos.

AQB: El título del disco parece que también tiene conexión con la «nueva normalidad». Ese Hipoteca/Discoteca se puede entender casi como que los nuevos sitios para salir son nuestras propias casas. ¿O hay una lectura diferente?

SB y PB: En realidad, el título ya estaba antes de todo esto. Hace un año compramos una casa con una hipoteca que fue como firmar la defunción de nuestro niño interior. Esa es la esencia del disco. También pasó que, al poco de comprarla, armamos tremenda discoteca en el garaje de casa, con violinista sobre hits tipo El Tiburón incluido y colchones al lado de los bafles. Esa contradicción de Hipoteca y Discoteca nos gustó. Además, rima. Por otro lado, es una crítica al capitalismo épico, esa cosa tan de la banda Muse sonando en el centro comercial. Y luego, no hay ni un solo tema de pista de baile. Todavía más contradicción. Igualmente, lo que dices está bueno. Está abierto a lecturas.

AQB: Desde Chico-Trópico este año habíais empezado a trabajar en varias actividades, coincidiendo con el décimo aniversario del colectivo. Antes del confinamiento, de hecho, habíais celebrado un ciclo de Dick el demasiado en la Cineteca Matadero. Supongo que muchos planes se han truncado. ¿Qué cosas se han quedado por hacer y cómo os estáis planteando la «celebración»?

SB y PB: Como en todas nuestras propuestas, el error está contemplado. No es de extrañar que acabemos celebrando los 10 años a los 11. Tiene su gracia. En realidad, el 21 de junio de este año íbamos a celebrar un festejo por nuestros 10 años en La Casa Encendida que se suspendió. Se llamaba Pueblo Interior, que acabó siendo un proyecto online de creación comunitaria bastante bizarro sobre el folklore de un pueblo confinado que aún sigue abierto. En principio, el festival en La Casa Encendida se ha retrasado a 2021, pero sí que estamos pensando la posibilidad de hacer una celebración más autogestionada, casera y ácrata en septiembre. Estás invitado.

AQB: ¿Cómo veis los próximos diez años de Chico-Trópico? ¿Haciendo qué tipo de actividades?

SB y PB: No tenemos ni idea. Seguiremos mutando. Pero esperamos que podamos seguir jugando desde esta centralita de acciones artísticas. Si no, no descartamos la idea de subalquilar.

Los creadores de Chico-Trópico dan una vuelta de tuerca a su interminable búsqueda de sonidos, y crean Teleclub. Radio Gladys Palmera te presenta en exclusiva cuatro temas de esta nueva obra conformada, según sus Sara y Pedro, "por canciones personales hechas en casa".

Playlist

1. Chico Trópico aka Teleclub Presents
00:00:04
2. Teleclub – No tiene forma
00:00:18
3. Teleclub - Acercándome a la muerte
00:02:39
4. Teleclub – Se ha muerto un niño
00:05:59
5. Teleclub - Mutar
00:08:12
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