Un programa de Alan Queipo y José Fajardo

C. Tangana - El Madrileño (Sony Music, 2021)

26 de febrero de 2021

A estas alturas hablar de C. Tangana se ha convertido en un asunto político. En 2021 el pop ha saltado a las trincheras, como si fuera un partido de fútbol o las últimas elecciones políticas. Con discos como este no hay medias tintas: o es pésimo o una obra maestra. Encumbradas las nuevas estrellas de la música española al estatus de ídolos para la juventud, a cada cual se le han adjudicado unos valores, como si se tratara de superhéroes con sus propias fortalezas y debilidades.

Sus detractores le acusan de ir de hombre blanco heterosexual sobrado de testosterona y ambición, ¡y encima madrileño! La elección de colaborar con un icono en horas bajas (y últimamente escorado hacia la extrema derecha) como Andrés Calamaro es, en ese sentido, pura provocación: nada más anacrónico en estos tiempos de deconstrucción de la masculinidad que ‘Hong Kong’, una oda al ‘canallita’ nocturno.

Si a eso sumamos que prácticamente todos los que participan en el disco son hombres (unos 15 colaboradores, además de su aliado Alizzz a la producción y Víctor Martínez en la parte instrumental) y que sólo hay una mujer que canta, La Húngara, además de puntuales apariciones estelares en los videoclips de Julia de Castro, Paz de la Huerta y Bárbara Lennie como actrices, la polémica está servida. Las críticas hacia C. Tangana vienen más por su propia identidad (quién es él y desde dónde habla) que por su trabajo.

Por su parte, nunca ha escondido quién es: heredero de la tradición de la picaresca, cual Lazarillo de Tormes del siglo XXI, es el más pillo a la hora de adaptarse a las circunstancias; si el capitalismo es una jungla, él es el león que siempre reporta beneficios para que la rueda del progreso siga girando; si la pandemia nos obliga a parar, él se reinventa y con apenas un par de canciones (‘Demasiadas mujeres’ y ‘Tú me dejaste de querer’) se convertía a finales de 2020 en el protagonista del año más raro de nuestras vidas.

Su forma de acercarse al arte es la de Salvador Dalí, a quien irónicamente reivindicaba en ‘Avida Dollars’ (2018): su talento será cuestionado por muchos, serán legión los que desprecien su figura, pero no
habrá nadie capaz de convertir el ‘zeitgeist’ en canciones tan rotundas como las suyas que además se venden como churros. Su mayor talento nunca ha sido su voz ni su pericia musical, ni siquiera su habilidad (que la tiene) como letrista, en lo que realmente destaca es en su capacidad innata para rastrear las tendencias de lo contemporáneo. 

Igual que Diplo o El Guincho, sabe apropiarse de ellas para construir algo único que funciona con esa mezcla de sonidos en apariencia incompatibles. Es una apropiación, la suya, que no esconde a los referentes en los que se inspira y con la que busca crear algo nuevo más allá de la copia sin personalidad.

Ese olfato le ha convertido en símbolo de los nuevos tiempos, una época donde todos los artistas (¿acaso no todas las personas?) buscan distinguirse, encontrar una voz propia que les defina. Esa búsqueda conduce irremediablemente al origen de cada uno, a la recuperación desde una óptica contemporánea de las propias tradiciones. Es algo que lleva sucediendo desde hace tiempo en las periferias y en los circuitos subterráneos de Sevilla, Medellín y Lagos, pero también en capitales como Madrid y Buenos Aires.

C. Tangana exagera su pose de madrileño en este disco (“el más importante de mi carrera”, dice con razón) donde para remarcar su identidad se rodea de influencias de fuera, en una especie de homenaje a ídolos con los que creció y un all stars de los nuevos talentos en cada uno de los géneros que ahora mismo funcionan en plataformas como Spotify.

Así es como se acerca a los ritmos que suenan en las calles de Brasil, a la tradición del rock nocturno con espíritu de cabaret en Argentina, a las últimas tendencias de la Generación Z en Estados Unidos (el bedroom pop, el nuevo r&b o el folk indie), a los corridos tumbados que arrasan entre la juventud de las zonas fronterizas de México o a la riquísima herencia musical de Cuba, mientras se sumerge en la revisión de las tradiciones regionales en España como los pasos de Semana Santa tan populares en Andalucía, al sur del país.

El plan es evidente: asaltar el mercado de América Latina (y del suculento trozo de pastel cada vez más grande de la población que habla español en EEUU) convertido en icono máximo de lo castizo y hasta de lo ibérico, siguiendo los pasos de Javier Bardem, Antonio Banderas y otros artistas españoles que cruzaron al Atlántico exportando una idea de lo ‘español’.

En el álbum hay un par de patinazos gordos: tanto el tema junto a Calamaro como el que comparte con Jorge Drexler (‘Nominao’) no hay por dónde cogerlos. Es el problema cuando estás tan arriba que sientes que tienes carta libre para hacer lo que quieras: a veces, si tu entorno no te pone barreras, se te va de las manos.

Pero, en una época donde todo es tan frugal que se olvida al instante, C. Tangana deja al menos una cosecha de más de media docena de piezas memorables, entre ellas una nueva versión remozada de su ya clásico ‘Un veneno’ con Niño de Elche (aquí junto a José Feliciano) y sus experimentos al lado de Omar Apollo en ‘Te olvidaste’ (donde vuelve a sonar tan moderno como en la época de Crema y con Agorazein) y con los mexicanos Carin León y Adriel Favela en ‘Cambia’ donde da la talla en un registro que no es el suyo, así como en sus incursiones en la música popular junto al cubano Eliades Ochoa o al resucitado maestro de la copla Pepe Blanco y del espíritu de verbena y música para los coches de choque con Gipsy Kings. Otros pocos temas, como el de Kiko Veneno o el de Ed Maverick, suenan a oportunidad perdida, a un ni fu ni fa agradable pero olvidadizo.

En su conversión al ‘madrileño’ C. Tangana se ha transformado en el Real Madrid: tan aplaudido como odiado, (casi) siempre gana y cada cual tiene su opinión sobre si ha hecho un partido galáctico o nefasto, sobre si es una estrella o un farsante, una de dos. 

José Fajardo

Playlist

4. C. Tangana Ft. José Feliciano & Niño de Elche - Un veneno (mix)
00:00
1. C. Tangana - Demasiadas mujeres
00:20
2. C. Tangana Ft. La Húngara y Niño de Elche - Tú me dejaste de querer
02:50
3. C. Tangana Ft. Omar Apollo - Te olvidaste
06:04
5. C. Tangana Ft. Carín León Adriel Favela - Cambia!
12:16

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