Un programa de Alan Queipo y José Fajardo

Nihiloxica – Kaloli (Crammed Discs, 2020)

22 de junio de 2020

Del mismo modo que los kaloli, aves carroñeras que frecuentan habitualmente las zonas de desperdicios de la zona más contaminada de la ciudad ugandesa de Kampala, son capaces de sobrevolar con una soberbia elegancia los cielos presentando una belleza inusual en cualquier ave; Nihiloxica juega a un juego similar: relegitimar y resignificar la música tribal con una violencia atronadora, pero con una elegancia y una mirada vanguardista sin igual en esa música que nació de los rituales en tribus y que, con ellos como relatores, ha conseguido llegar al Olimpo de la música contemporánea más avanzada.

La genética del proyecto se las trae. El germen está en el combo de percusiones ugandesas Nilotika Cultura Ensemble: cuatro músicos que proyectaban la música más raizal y tribal de Uganda, y que tras una residencia junto a dos músicos-productores británicos (Spooky J y Peter Jones) que los unió a modo de experimento, nació Nihiloxica, uno de los proyectos más transversales que vamos a poder escuchar. Y es que en Nihiloxica habita el origen de la música (ese tribalismo ritual ancestral, que nos lleva a pensar en los primeros sonidos del primer proyecto de hombre) y la mirada más futurista de la electrónica contemporánea.

Tras un par de EPs iniciáticos y tres giras que los llevaron a recorrer todo el mundo, tras sus teloneos a Aphex Twin el pasado año, Nihiloxica se encerraron a dar forma a “Kaloli”, su debut en formato largo y un auténtico manual que conecta la sonoridad ritual más tribal del África profunda con una mirada que supera la etiqueta de folktrónica: tan cerca de la música industrial como incluso del black metal nórdico, el repertorio del combo ugandés-británico impone un diálogo trans-ancestral entre tradiciones y formas de entender el ritmo, la música de baile, el trascendentalismo sónico y las fronteras de género.

Armados con sus engalabis, namunjolobas, emuunyis y ensaasis (tambores y percusiones tradicionales ugandesas) en diálogo con baterías electrónicas, pads y sintetizadores, Nihiloxica suenan como un cruce animal y absolutamente desencadenado entre Einstürzende Neubauten, Barbatuques, Dimmu Borgir, Nistra, Burial, Mulatu Astatke, Xosé Lois Romero & Aliboria, Tony Allen y Nídia. Un manual polifónico y polirrítmico para entender no solo de dónde venimos y adónde vamos; sino que las tradiciones de los tambores y las máquinas, de oriente y occidente, de negros y blancos, son las mismas: pero apretando botones diferentes.

Alan Queipo

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