Joaquín Sabina

El mes de abril de 2020 en España fue muy raro. Estado de Alarma. Cuarentena. Confinamiento. Muertes. Miedo. Covid. Y todos encerrados en nuestras casas viendo cómo la primavera se gastaba sola allá afuera, cómo abril se nos escapa sin remedio. Fueron entonces varios los proyectos artísticos que nacieron online: conciertos, lecturas, teleclases. Y uno de esos proyectos fue un vídeo musical colectivo coordinado por la plataforma #YOMEQUEDOENCASA (en Instagram) en el que, poetas, cantantes, músicos y actores, retomamos la mítica canción de Sabina ¿Quién me ha robado el mes de abril? y la reinterpretamos. Fue hermosísimo. A mí me tocó iniciar el video (y la canción) con una décima. Un encargo que hice a gusto, muy a gusto, por mi amistad y admiración hacia Joaquín y por la canción en sí misma, que inspira y emociona. Solo tenía que hacer una décima para introducir a los cantores, pero me emocioné e hice dos. La primera se publicó, cantó, recitó… la segunda ha permanecido inédita hasta ahora.

Y acabó abril. Y mayo. Y junio. Y llegaron las fases de desescalada. Pero en las últimas horas del mes de abril, no recuerdo por qué, yo entré en contacto con otro creador al que admiro muchísimo, el cineasta, videasta y ilustrador Joseph Ros. La verdad es que llevábamos más de un año intentando vernos y hacer algún proyecto juntos. Seguramente de eso hablábamos por WhatsApp en aquellos días de grabación y rodaje del tema homenaje a Sabina, y recuerdo que el productor del vídeo (Jesús) al yo hablarle de Ros, le pidió ayuda y consejos a este joven artista audiovisual cubano de un talento muy reconocido. Y Ros aceptó, y colaboró «en la sombra». Entonces, ya que estábamos al habla, le comenté yo (¿o fue él?) que tenía dos décimas para Sabina y sobre esa canción, y me preguntó él (¿o fui yo?) que por qué no hacía un cómic con ellas, ya que lo de hacer cómic en décimas (o con décimas) era una de nuestras posibles colaboraciones. Recuerdo que Ros intentó que el cómic estuviera listo para el estreno del vídeo homenaje. Pero no fue posible. Y pasó abril. Y pasó mayo. Y pasó un águila… El caso es que un día Joseph Ros me mandó un boceto, y luego otro, y luego otro; lo que quería decir que él seguía adelante (entre sus propios proyectos televisivos y cinematográficos) con el cómic sabinero. Y al fin, no recuerdo cuándo, pero abril había desaparecido del mapa, una noche me mandó la obra. En cuanto la vi me emocioné. Y luego emocionó a varios de mis amigos (Drexler, Marwan, Juanjo Téllez, Fernando Lobo, Enfero Carulo, Tito Muñoz, y otros miembros del grupo Guasa Decimal). 

Pero no sabíamos qué hacer con él. Decidí entonces publicarlo en mi blog Cuarto de mala música (para que se llenase al menos un día de “música buena”), pero inmediatamente me acordé de la revista cubana Magazine AM:PM, que tanto me gusta y con la que tengo una deuda de hace más de un año (más que deuda, promesa no cumplida: colaborar con sus páginas). Así que, “ni lento ni perezoso” (me encanta este modismo redundante, que no sé si es cubano), recurrí a un hada madrina llamada Darsi, le conté por WhatsApp qué tenía entre manos y el resto fue fácil. Darsi nos abrió las puertas de AM:PM y “ni lenta ni perezosa” también abrió las puertas de otro de los proyectos periodísticos que más admiro y amo: Radio Gladys Palmera, en España. Así que, de pronto, nuestro cómic sabinero recién nacido ya tenía dos casas maravillosas para venir al mundo, una cubana y una española (algo que no está mal, teniendo en cuenta lo cara que es la vivienda en España y lo escasa que es en Cuba). Y bueno, nosotros felices. Había nacido, al fin (¡por fin!), la Colección DECICÓMIC, un sueño largamente acariciado sotto voce, y lo hacía con un cómic poético-musical, como no podía ser de otra manera: Joseph Ros vive sumergido en la música (sus videoclips son poemas visuales) y yo vivo rodeado de música (también la décima y la literatura en general tienen sus propias partituras). Y qué decir de Sabina: un “personaje” de cómic clásico, el villano perfecto que convierte sus fechorías emocionales en canciones. Y qué decir de la décima: una estrofa andaluza también, como el poeta al que le robaron el mes de abril y aún no lo encuentra. Que disfruten, entonces, el estreno de la Colección DECICÓMIC en su # 1: ¿Quién me ha robado el mes de abril?

3 comentarios

Simpática la impresión de tan ingeniosa poesia, que palmada en los dibujos engrandece la ocasión de recordar la canción del Gran Maestro Sabina. Mil gracias de corazón de una humilde servidora y seguidora con pasion de este equipo con tanto arte y son.

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