Orquesta Ritmo Oriental
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Descripción:
El origen e inicios de esta orquesta tuvo sus vaivenes gracias a uno de sus fundadores, el guantanamero Elio Revé. De hecho, el nombre original de la agrupación fue La Revé: El Ritmo Oriental. Estamos hablando de 1956 y esta banda santiaguera iba a la par de otras dos: la Sublime y la Rumbavana. Elio Revé fue conocido en la historia de la música cubana como el Rey del Changüí porque fue el género musical de su tierra, al que quería reivindicar y proyectar. El tema es que los músicos de la Ritmo Oriental seguían inclinados hacia la charanga, y bueno, Revé siguió su rumbo y La Ritmo el de ella.
Detalle sonoro importante fue que aunque contaban con el formato propio de la charanga, incorporaron sonoridades rumberas, y eso les otorgó un sonido bastante “electrizante”, muy para el bailador. Y efectivamente ellos definieron a los bailadores como su principal objetivo.
La Ritmo Oriental contó a lo largo de su historia con importantes nombres en su estructura. Destacan entre otros Enrique Lazaga, Pedro Calvo, (gloria en Los Van Van), Tony Cala, Rodulfo Vaillant (impulsor de El Son 14) e Ibrahim Ferrer entre otros.
La Ritmo, como le llaman en Cuba cultivó mucho los espacios nacionales a partir de ser orquesta sustituta en el afamado cabaret “Tropicana”. Llegó a sustituir a la Aragóninclusive. Era 1958. año de intensidades políticas en la isla, pero la Ritmo permaneció en el Tropicana durante 6 años, hasta 1964. Luego el mundo de las giras nacionales e internacionales coloreó el panorama de esta respetada agrupación.
Esta imagen de la Colección fue tomada en 1965, concretamente el 10 de octubre y en Viñales, Provincia de Pinar de Río (bastante lejos de Santiago de Cuba). El dato no es menor porque significa que la orquesta santiaguera participaba de las fiestas patrias de la nación. Sabido es que el 10 de octubre de 1868 el hacendado patriota Carlos Manuel de Céspedes dio libertad a sus esclavos para unirse todos en función de liberarse del yugo español. A ese histórico evento se llama El Grito de Yara. La fotografía, por tanto, tiene también su propia historia.
Realizada en Viñales, Provincia de Pinar del Río.












