Chocolate Remix

Yo quiero bailar, tú quieres sudar y pegarte a mí, el cuerpo rozar y yo te digo: sí, tú me puedes provocar eso no quiere decir que pa' la cama voy.

Ya en 2003 la puertorriqueña Ivy Queen cantaba esta estrofa de empoderamiento y sabrosura. Este viernes 31 de mayo la edición más latina y hedonista en la historia del festival Primavera Sound rendirá homenaje a esta figura con su concierto en Barcelona. La autora de ‘Yo quiero bailar’ es el icono feminista del reggaetón, un género que ha cargado con el estigma del machismo desde su explosión en los barrios populares de Puerto Rico a principios de los 90 y su origen unos años antes en Panamá, donde se acuñó el término como una variante hispana del reggae jamaicano.

Su obra está más vigente que nunca: en 2019 ha publicado el EP Llegó la Queen (La Commission LLC), la obra de una mujer magnética y fuerte que canta con orgullo: «Él quiere una santa que le baile toda la noche / Quiere que lo bese, que lo apriete y que lo roce / Y no es lo mismo tú llamarla que verla tú venir / Póngame en la pista que ya llegó la queen».

Ivy Queen fue pionera en reivindicar el derecho de las mujeres a disfrutar libremente de su cuerpo, sin prejuicios, defendiendo espacios seguros en la pista de baile. ¿Esa visión ha influido en las nuevas generaciones? ¿Hay en 2019 otras chicas ejerciendo el feminismo desde el reggaetón?

En apariencia no es fácil encontrar mensajes a favor de la igualdad entre tanta testosterona pero, como decía el escritor indonesio Y. B. Mangunwijaya, “a veces no se ve nada en la superficie pero por debajo de ella todo está ardiendo”. Si rascamos un poquito y exploramos más allá de las propuestas comerciales, encontramos que en el corazón del reggaetón contemporáneo late una escena poblada por mujeres poderosas que usan estos ritmos sudorosos como herramienta de lucha.

Ivy Queen
Ivy Queen
Rosa Pistola
Rosa Pistola

La fiesta es política

«Ya era hora de que hubiera mujeres en un género que ha estado demasiado tiempo dominado por los hombres», dice Sofía Conti, una argentina de 23 años que agitó la escena en España en 2017 con la fiesta Dimelow y que forma parte del colectivo CHICA.En sus fiestas a ritmo de reggaetón, dancehall, hip hop y electrónica crean zonas donde las mujeres puedan bailar sin miedo, visibilizan la presencia del colectivo LGTBQI y de paso se han convertido en un hito en la escena nocturna de la música urbana que triunfa entre la juventud española. «Ni siquiera sé twerkear, ¿pero acaso se necesita pasaporte para disfrutar del reggaetón?», se pregunta.

Para comprender que la aportación femenina al reggaetón moderno va mucho más allá de una presencia testimonial, hay que escuchar la serie de mixtapes ‘Reggaetoneras’ a cargo de la DJ gallega Clara! editados en tiradas limitadas en casete por el sello francés Editions Gravats. Son sesiones de puro ritmo en las que mezcla a Ivy Queen con Ms. Nina, Keribel, Slim Kawasaki, La Gringa e Irenis, entre otras. Clara Sobrino vive en Bruselas, está vinculada al colectivo PRR! PRR! y hace poco pinchó en el ciclo Electrónica en Abril de La Casa Encendida en Madrid, una cita ineludible para los rastreadores de nuevas tendencias sonoras.

Si las metáforas fálicas en el reggaetón (el taladro y demás ocurrencias de escuela de primaria) pueden resultar molestas, también algunas canciones cantadas por mujeres han ofendido a su propio colectivo.

Uno de los pocos acercamientos desde una visión lésbica es el de la argentina Romina Bernardo alias Chocolate Remix, quien protagonizó en 2018 una polémica frente a diversos colectivos a favor de los derechos de las mujeres afrodescendientes por su canción ‘Como me gusta a mí’.En el comunicado ‘Apropiación cultural, racismo y Chocolate Remix’ la autora explicó su visióny lamentó que el videoclip hubiera sido interpretado como una invitacióna «la hipersexualización y cosificación» por mostrar chicas desnudas y usar la frase «me gustan negras».

Estos debates contemporáneos arrojan una señal de lo que el reggaetón ha evolucionado en la lucha por los derechos sociales; quizá también de lo que aún falta por avanzar. «Cómo no ser reggaetoneras si se nos va la vida entera a golpe de cadera», dicen en la canción Con Tol Deskaro Tremenda Jauría, quienes se definen como «una manada de perrxs salvajes que aúllan y rugen en pleno corazón de Madriz» y han colaborado junto a artistas comprometidos como Ari Puello, Sara Hebe y Kumbia Queers.

Chica Gang

Neoperreo y reinas del twerk

Hace un par de años la chilena Tomasa del Real acuñó el término «neoperreo» para referirse a un nuevo reggaetón producto de una sociedad interconectada. Ella abraza un hedonismo que por fin se ha liberado del sentimiento de culpa católico en sociedades tradicionalmente religiosas como la española y las latinoamericanas. Hoy son cientos de miles las que amplifican su mensaje y bailan al son de Perra del Futuro y Tu Señora.

«Este nuevo discurso introduce en la música temáticas que antes habían sido censuradas por las disqueras como la reivindicación de que las minas (chicas) puedan disfrutar del sexo igual que los hombres», dice la cantante afincada en Los Ángeles, quien participó en la última edición del festival californiano Coachella, uno de los más influyentes del mundo.

Si DJ Flaca exige su derecho a ser reggaetonera y no practicar twerking, la española OK Girl es una abanderada de este baile con alta carga sexual y se considera una «twerk queen».Aunque su nombre apenas comienza a sonar, es una de las productoras de reggaetón con más proyección y su trabajo se puede escuchar en temas como ‘Házmelo otra vez’ junto a Bea Pelea, cuyo videoclip ha sido censurado para menores de edad en YouTube.

«Ahora nosotras somos la gasolina», dice uno de los temas más populares de Bea Pelea, una trotamundos que vive en Barcelona, nació en Málaga y se pasó su infancia viajando por Latinoamérica, donde entró en contacto con el reggaetón. Hoy es una de las voces más respetadas en la escena underground.

Sofia Conti
Flaca (Sofía Conti)
Tomasa Del Real
Tomasa Del Real

El nuevo punk

Uno de los discursos más potentes es el de la DJ Rosa Pistola, quien ha hecho de su estética (tatuajes, el pelo rapado o con cresta) una marca personal. «El verdadero punk de Latinoamérica es el reggaetón. Estamos expresando todas esas cosas de las que nadie quiere hablar: políticas, sociales, de violencia, de sexo, de lo transgresor», decía en una entrevista en 2017 con Alicia Álvarez alias Tita Desustance,una de las periodistas que han dado voz a esta escena en España desde medios como El Bloque TV y Radio Primavera Sound.

Aunque ahora vive en México, Rosa Pistola nació en Colombia, un país que se ha convertido en el epicentro del estallido global del reggaetón con escenas de referencia como la de Medellín. Mientras los artistas que más suenan en las radios comerciales son hombres blancos con un mensaje pobre y saturado de machismo, no faltan las mujeres colombianas que han encontrado en el género una vía de escape en una sociedad tan tradicional.

«El reggaetón ha sido un arma poderosa para que las mujeres nos conozcamos erótica y sensualmente, donde no hay que esperar a que nos saquen a bailar, donde nosotras definimos el ritmo de nuestro propio movimiento, qué tan cerca o qué tan lejos queremos estar de la pareja. El reggaetón me acercó a un yo provocativo y lascivo, dos características vetadas para las mujeres, me acercó a chicas que como yo querían expresarse con energía y decir NO: quiero bailar sola. No te necesito para esto (Para nada)», dice Camila Builes,editora de la radio cultural colombiana HJCK.

Las múltiples ramificaciones del género, que crecen con entusiasmo y sin freno tanto en España como en Latinoamérica (y en regiones de Estados Unidos de habla hispana), muestran una escena bastarda que se cruza con el trap, el hip hop, la electrónica y tantos otros sonidos. Ahí están propuestas inclasificables como las de La Goony Chonga desde Miami, autoproclamada «la reina del treggaeton» (por su acercamiento trapero), y las dominicanas Melymel, La Insuperable y Rita Indiana.

Artistas como las de este reportaje y muchas otras más están destrozando barreras con su música: al apoderarse del lenguaje agresivo y dominante que tradicionalmente se asoció al hombre y al ocupar los espacios de poder y prestigio en la pista de baile (la cabina del DJ, el micrófono) en lugar de ser meras espectadoras han dado la vuelta a la lucha de géneros. Lo suyo es acción directa. En esta revolución que se hace bailando, el reggaetón será feminista o no será.  

Playlist

1. Ivy Queen - Yo quiero bailar
00:00:34
2. Ivy Queen - Chika ideal
00:03:35
3. Ivy Queen - The Queen Is Here
00:06:35
4. Tomasa del Real Ft. Taliso – Tu señora
00:09:40
5. Tomasa del Real – Perra del futuro
00:12:58
6. Ms Nina & Tomasa del Real – Y dime
00:15:50
7. Bea Pelea, Ms Nina, La Zowi & Doble Tempo – Oye papi
00:19:20
8. Bea Pelea & La Favi – La gasolina
00:22:24
9. Bea Pelea – Házmelo otra vez
00:25:48
10. La Goony Chonga – No quieres lío
00:27:53
11. Chocolate Remix – Ni una menos
00:30:18
12. Tremenda Jauría – Con tol deskaro
00:32:27
13. Rita Indiana – No ta llevando el diablo
00:35:44
14. Melymel & Ivy Queen – Se te apago la luz
00:38:34
15. Rosa Pistola & MC Buseta – Y que lo mueva
00:41:56
16. Rosa Pistola & El Habanero – La línea del Sexxx
00:44:45
17. Rosa Pistola & La Tiguerita – Papi Chulo
00:48:38

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