Los Supersónicos con Cantinflas en CVTV.

El Paraíso, Caracas, Venezuela, 1963. Un grupo de muchachos de entre 15 y 20 años se trasladan en caravana en los vehículos de sus padres cargados de instrumentos musicales y parlantes para ofrecer conciertos relámpagos en las calles de la urbanización El Paraíso, al noreste de Caracas. Cuentan con la ayuda estratégica de otros jóvenes que les facilitan en cada una de las paradas tomas de electricidad para conectar los equipos. La tropa de muchachos baila y grita al ritmo de la música. Después de cuatro o cinco canciones recogen la batería, los amplificadores, guitarras y se marchan corriendo a otra calle para evitar ser encarcelados por perturbar el orden público.

Alexis Hidalgo, un rockstar venezolano

Así comienza la historia de Los Supersónicos, pioneros del movimiento del rock en Venezuela y de su bajista, Alexis Hidalgo, quien contaba con apenas 14 años cuando se unió a la banda. Era el más joven del grupo y apenas sabia tocar cuatro y un poco de piano.

La música siempre formo parte de mi estado emocional. Mi padre, Jesús Hernández Bermúdez, era un verdadero fanático de la música, en especial de la clásica. En la casa había un piano y dos de mis hermanos mayores, Héctor y Javier, tomaban clases. Aún cuando mis padres quisieron que yo también aprendiera, me aburrían las lecciones. Me retiraron de las clases, pero no deje de tocar el piano bajo mi propia metodología.

A los 12 años Alexis se comenzó a identificar con las canciones que se escuchaban en Estados Unidos:

Me llamaba la atención el rock y los temas instrumentales tocados con sonidos eléctricos que ya destacaban el sonido de una guitarra. Al mismo tiempo comenzaron a sonar muchas canciones americanas tocadas por bandas mexicanas y algunas argentinas en programas como El Traga Diez de los Éxitos, de Eduardo Morell, transmitido por Ondas Populares.

Desde finales de la década de los años 50 se formaron las primeras bandas de rock en Venezuela. En la ciudad de Maracaibo, por la influencia del personal estadounidense que trabajaba en la compañía petrolera Creole Petroleum Corporation. Sus trabajadores vivían en los campos con sus familias, y surgieron algunos grupos de importancia como Los Flippers, Los Tempest y Los Impala, quienes comenzaron como trio instrumental. También un par de muchachos, Servando Alzatti y Henry Prado, tocaban en las fiestas del club Creole.

En Caracas se dieron a conocer Los Trogan, Los Singers y el grupo vocal Los Zeppys, quienes grabaron discos y se presentaron con mucho éxito en televisión cantando rock and roll, doo wop y bailando el twist, que se convirtió en un fenómeno entre la juventud. El baile fue tan popular que surgieron logias de “pavitos” como la del sótano del Teatro Altamira, llamada Twist Club, cuyo cierre por “faltas a la moral”  fue reseñado en la prensa: Los jóvenes socios del Twist Club esperan que la clausura sea temporal (El Nacional, 22 de diciembre de 1961).

Allí se dio a conocer Cherry Navarro, quien más tarde ocuparía un lugar relevante en la farándula internacional. No obstante, ya para ese momento su talento rivalizaba con César Costa y Enrique Guzmán, rock master mexicanos.

Alexis Hidalgo
Alexis Hidalgo en 1966.
Surf con Los Supersónicos (Souvenir, 1964).

Descubre Sabor Surf, el LP de El Palmas Music con canciones de Los Supersónicos.

Suerte de principiante

El rock dio la oportunidad para que muchos jóvenes con inquietudes musicales y conocimientos rudimentarios sobre música se reunieran por las tardes en sus casas para tocar las canciones que escuchaban en la radio. Alexis era uno de esos muchachos que cantaba en las fiestas con sus vecinos y coleccionaba los discos de Elvis Presley. Un amigo suyo, Carlos Cisneros, quien tocaba el piano y se había unido a Los Supersónicos, le dio la oportunidad de asistir a un ensayo.

Ese sábado fui presentado con cada uno de los miembros de la banda. Eran un grupo de muchachos de la Escuela Técnica Industrial, amantes de la música. Trajeron un amplificador marca Premiere, una guitarra de la misma firma, una batería con tambores y platillos de diferentes marcas, y un bajo construido por ellos en los talleres de la escuela. El sonido me impactó y me hice amigo de Los Supersónicos; entonces me permitían estar en los ensayos y yo los ayudaba con los parlantes y los cables.

Al poco tiempo la banda recibió una invitación para hacer una presentación en un programa de televisión.

Por alguna razón que nunca supe, hubo una discusión y el que tocaba la segunda guitarra abandonó el grupo. Entonces me preguntaron si era capaz de aprender a tocar guitarra para actuar en el programa de televisión.  Armando Veitia, el primer guitarrista, seria mi instructor. Practicamos dos horas y al final de la tarde estábamos sonando en conjunto. La presentación fue un éxito y me pidieron que me uniera al grupo. Yo por supuesto les dije que sí.

Más adelante Alexis pasó a tocar el bajo, y entró en el grupo Enrique Piñero en la segunda guitarra; de tal manera que la formación inicial de Los Supersónicos contaba con Esteban Ruíz como cantante, Armando Veitía en la primera guitarra, Augusto Pablo Díaz (Ivo) como segunda voz y Nelson Ruíz en la batería.

La banda ensayaba los sábados por la tarde y asistía gran cantidad de jóvenes. Llegó un momento en que eran tantos que ya no podían ensayar. Así surgió la idea de los conciertos en las calles, lo cual trajo como consecuencia, arrestos y la intervención de las autoridades.

Tal era el escándalo que la gobernación nos concedió un permiso para que tocáramos en el anfiteatro del parque La Paz y la concha acústica, allí podíamos invitar a todo el que quisiera escucharnos. La noticia de lo que sucedía llegó a la Facultad de Psicología de la Universidad Central de Venezuela, y para saber qué era lo que estaba pasando nos hicieron una entrevista tratando de averiguar si se trataba de algún fenómeno social. La verdad es que la juventud estaba muy controlada por los mayores y prevalecían los prejuicios. Existía un sentimiento ahogado entre nosotros en busca de escape y Los Supersónicos sin saberlo ayudamos a que explotara.

Los conciertos callejeros no solo llamaron la atención de las autoridades, el locutor Alfredo José Mena, quien tenía un programa en Radio Caracas Radio, se interesó en el grupo y los presentó en su espacio. Luego pasaron a la televisión y comenzaron a grabar discos, hacer giras nacionales y al exterior, una aventura que terminó en 1969 con siete discos y miles de admiradores que hoy recuerdan sus canciones.

Fueron un fenómeno teenager. Alexis Hidalgo dice que en el tiempo en que tocaban "la juventud estaba muy controlada por los mayores y prevalecían los prejuicios. Existía un sentimiento ahogado entre nosotros en busca de escape y Los Supersónicos sin saberlo ayudamos a que explotara". Buena parte de su éxito también se debió a la adaptación de canciones ya muy famosas en el rock anglosajón.

Playlist

1. Los Supersónicos - Introducción surf
00:00:02
2. Los Supersónicos - Jambalaya
00:03:07
3. Los Supersónicos - Rosas rojas para una dama triste
00:05:41
4. Los Supersónicos - Satisfacciones
00:08:23
5. Los Supersónicos - Porqué te vas
00:11:21
6. Los Supersónicos - Perdón
00:14:20
7. Los Supersónicos - Regresaré
00:17:05
8. Los Supersónicos - De mi para ti
00:19:58
9. Los Supersónicos - Esa chica me hizo correr
00:21:51
10. Los Supersónicos - La noche de un agitado
00:24:19

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