Imprescindibles: Omara y el Cigala

Por Redacción Gladys Palmera. Publicado el 27 de junio de 2016
A la novia del filin habría que declararla patrimonio universal de Cuba para el mundo. Estará en España
compartiendo escenario con Diego el Cigala, cantaor flamenco que es una institución en el fomento de las
músicas hispánicas

La música es capaz de nombrar todos los sentimientos que intentamos esconder. Irrepetible, conmovedora, enorme, Omara Portuondo ocupa un lugar especial en el panteón de las grandes voces femeninas, al lado de Edith PiafElla Fitzgerald, de Sara Vaughan o de sus compatriotas Olga Guillot y Celia Cruz.

La llamada sonera mayor está tocada por la varita mágica de la inspiración. En su garganta, las melodías se suceden y no son de las que puedes tararear de forma impacible. Son emociones de esas que aparecen muy avanzada la noche. Omara tiene eso que se denomina personalidad, es una mujer poderosa, una artista con el poder de emocionar.

Es fuerte, delicada, octogenaria, genial y dice cosas como «tengo la cosa amorosa, romántica, pero también lo ritmático. Hay discos que me salen muy tranquilitos y yo no sé si a ustedes les gustará que yo sea tranquila pero, bueno, estoy en un momento así».

Omara ha paseado, desde hace 70 años, el saber de la música cubana por todo el mundo y España es uno de los países que más veces ha visitado, en solitario o acompañada de su inolvidable séquito y bastión: Buena Vista Social Club. El 8 de julio recala en Madrid, en Lavapiés, el barrio donde nació una de las figuras que más han contribuido al desarrollo de las músicas panhispánicas, Diego el Cigala, su compañero en esta gira. Ese día se dará el pistolezo a un espectáculo que les llevará a Sant Feliu de Guixols (16 de julio), La Mar de Músicas en Cartagena (19 de julio) y Mallorca (31 de julio). Omara viene a celebrar sus 85 espléndidos años en una serie de conciertos que deberían recomendarse como educación sentimental obligatoria.